Ante la incorporación de gran parte del país a la Fase II recuperativa de la Covid-19, el Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular en Cuba dictó la Instrucción 250 para regular el modo de proceder de los tribunales de justicia.
Ahí se dispuso, entre otros aspectos, que “la tramitación de los asuntos que habían quedado pospuestos o detenidos temporalmente debían ser reanudados con la gradualidad y racionalidad que permitían las circunstancias, la situación epidemiológica del territorio, así como las posibilidades de las personas que deben comparecer en cualquier condición ante los órganos judiciales.”
Janet Katherine Sardón Echarri, vicepresidenta del Tribunal Provincial Popular de Holguín, explicó que “a partir de ahí los tribunales establecimos un cronograma de señalamiento de los actos judiciales para regular la presencia de público, las presentaciones de estos en las salas, entre otras medidas que no dejaron a un lado las sanitarias de obligatorio cumplimiento, como el uso del nasobuco, los filtros sanitarios para acceder, así como el distanciamiento necesario entre las personas que acuden al tribunal y los que participan en los actos de justicia.”
Agregó que actualmente se lleva a cabo el estudio de los señalamientos diarios que se hacen en el tribunal, los juicios orales, las comparecencias en materia civil, económica, debido a que ello requiere que muchas personas acudan a la sede judicial.
“Por eso aprobamos cuántos se realizarán diariamente, en dependencia de la envergadura del caso, de la cantidad de personas que deben acudir.”
La vicepresidenta del Tribunal Provincial apuntó que en la Fase I reanudaron la tramitación con el ritmo requerido, en la II incrementan el curso de estos procesos, hasta llegar a la total tramitación en la Fase III.
Insistió en que en todo momento se mantiene el uso obligatorio del nasobuco, incluso en la tercera fase pos- Covid-19, cuando las personas en la sede no puedan cumplir la distancia de dos metros entre sí.
“Necesariamente en un acto judicial el tribunal tiene que usarlo, porque las partes están a menos de dos metros, de acuerdo a las características de nuestros locales.”
Asimismo, dijo que la atención a la población será, preferentemente, por vías no presenciales, excepto aquellos casos en los que amerite realizarla de manera directa con los interesados.
La Justicia no cesó
Durante la fase inicial y en la etapa propiamente de enfrentamiento a la pandemia, el tribunal dio prioridad a procesos impostergables, sobre todo de personas en estado de reclusión o delitos que debían ser juzgados.
“Casi la totalidad de los procesos que continuamos tramitando en la etapa de enfrentamiento se trataban de acusados que se encontraban en medida cautelar de prisión provisional. Garantizamos este tipo de procesos por la afectación que puede sufrir la persona que se encuentra en estado de reclusión, debido al tiempo que lleva sin haberse resuelto su asunto judicial.”
Además, se continuaron tramitando procesos que tenían que ver con conductas delictivas cometidas aprovechándose de la situación epidemiológica.
“Ventilamos un total de 66 casos de hechos delictivos relacionados con la Covid-19, principalmente de acaparamiento, receptación, atentado, desacato, y seguimos conociendo de este tipo de conductas, hechos que aún están en investigación.”
La Justicia en su justa medida y sin dilación
Sardón Echarri valoró que en medio de esta contingencia siempre ha prevalecido la celeridad, transparencia y justeza que requiere cada caso en particular.
“En estos tiempos hemos tratado de actuar en consecuencia y sin violar ningún derecho de las partes en cualquier proceso. Se practican todas las pruebas, y si las personas deben ser declaradas absueltas se absuelven, si deben ser sancionadas se sancionan. Y la sanción que se dispone es de acuerdo a la circunstancias, a las características del hecho y del comisor del delito.”
Como prueba de ello la vicepresidenta aseguró que en los últimos meses personas llevadas ante tribunales por alguna de estas causas han sido absueltas.