Aunque para nada novedoso, la aplicación del trabajo a distancia en diversos sectores resultó una práctica inusual, que se redescubrió como oportunidad única para el aprovechamiento de la jornada laboral, su calidad y eficiencia ante la presencia de la Covid-19. En tanto, identificó potencialidades y debilidades asociadas al manejo de los recursos humanos.
La estrategia de Cuba para reorientar el trabajo y aprovechar la fuerza laboral en actividades imprescindibles para la economía, arrojó experiencias saludables que deberán conservarse.
En ello coincide Yusnel Rojas González, director de Trabajo y Asistencia Social en el municipio Holguín, al asegurar que “14 mil 921 trabajadores holguineros se acogieron a las diferentes modalidades de trabajo a distancia: teletrabajo, trabajo de terreno y a domicilio”.
“El trabajo a distancia es muy positivo, evita que el trabajador se traslade hacia la entidad, favorece el ahorro de portadores energéticos. Un trabajador que aprovecha el tiempo total de trabajo no pierde tiempo en traslado, con un sistema de despacho y un suplemento a su contrato donde se expone la actividad específica que realizará en su casa. Esta etapa nos ha mostrado cómo incentivar una modalidad que en Holguín se aplica desde septiembre de 2019, respaldada en el Artículo 20 del Código de Trabajo.”
El directivo argumentó que “para su aplicación, las entidades y trabajadores de manera general, recibieron capacitación y orientación a través de los encuentros y supervisiones, además de las comparecencias frecuentes que realizamos en los medios de comunicación para esclarecer al respecto.”
Por otro lado, más de 55 mil trabajadores permanecieron en las 249 entidades enmarcadas en el territorio.
“Otros fueron reubicados por diversas causas, pero todos tuvieron asignación de ubicación laboral, y los que no aceptaron se mantuvieron en casa hasta la normalidad con sus garantías,” apuntó.
Durante este tiempo de enfrentamiento a la pandemia, la Dirección Municipal de Trabajo se enfocó en tres prioridades -refiere el directivo- “la atención a grupos vulnerables, a los programas de la salud, así como la producción de alimentos.”
En este sentido, destacó el liderazgo de varias instituciones del territorio, como el Inder, la Aduana General de la República, y Educación.
“Deportes asumió con 275 trabajadores el traslado del almuerzo a 2334 personas que se acogen al Sistema de Atención a la Familia (SAF), también la Aduana, al cerrar las operaciones del aeropuerto, se vinculó a esta labor y el impacto ha sido muy positivo. Vimos a muchas glorias deportivas haciendo nobles labores, apoyando a los grupos vulnerables. Como parte de los cambios de labor también se vincularon a la producción en organopónicos, con criterios muy favorables por parte de los administradores. Además, junto a los trabajadores de Educación y otros sectores, se sumaron a la campaña antivectorial.”
Entre las experiencias positivas a conservar, según destacó el director de Trabajo en el municipio capital, está “el levantamiento de personas que se incorporaron a un estado de necesidad, debido a las condiciones específicas de la Covid-19, así como el perfeccionamiento de los mecanismos de control a las garantías y derechos laborales de las personas que se acogieron a estas modalidades de trabajo.”
“Atendimos a varios trabajadores con inquietudes, resolvimos muchos asuntos en tiempo con las administraciones, y no quedó una sola queja por responder. Los directivos de las entidades siempre fueron receptivos para solucionar los problemas.”
Rojas González insistió en que la voluntad es continuar generalizando donde sea posible esta modalidad de trabajo que ha demostrado genera ahorro y eficiencia. Sin embargo, –recalcó-, tendrá un seguimiento riguroso en su aplicación, pues para ser tal es necesario detallar las horas de trabajo, asignación de tareas y objetivos, la estrategia de supervisión y despacho por parte de los administrativos.
“En los casos donde ha sido negativa la experiencia es porque ha habido un mal seguimiento de la administración, que no supo controlarlo ni darle un contenido de trabajo. Para que sea válido tiene que ser medible, controlable, con resultados en la productividad.”
En todo caso, la medida orientada por el país a raíz del impacto de la Covid-19 en la economía y el sector laboral, resultó óptima en su propósito fundamental: proteger esencialmente al trabajador, en materia salarial y de salud.