Todos estamos cansados de la pandemia, agobiados de su impacto y consecuencias más allá de la salud. Pero hay que seguir cuidándose para no enfermar. Incluso si nos vacunamos, tampoco hay que confiarse. Testimonios de pacientes que tuvieron el virus nos alertan, y crean conciencia al respecto.
Yailín, la enfermera que le cantaba a sus pacientes, no escapó del contagio a pesar de sus cuidados. Ni Salvador, un adulto mayor que tras pasar la gravedad, con voz casi imperceptible, contaba su historia y agradecía a los doctores por la atención que le brindaron. Y Yunior, otro holguinero que no dudó un segundo en donar su plasma después de haber padecido la Covid-19.
"Fue una experiencia bastante negativa -nos dice- en el sentido de que fui uno de los primeros pacientes, y no se conocía de la enfermedad. Yo padecía una bronconeumonía bastante fuerte que me dio falta de aire y sentía miedo, por eso cuando me recuperé sentí la necesidad de donar mi plasma", refiere.
"Un proceso doloroso, pero nos demuestra que nadie está inmune de coger esta enfermedad. Es uno de los riesgos que corre el personal de la salud a la hora de enfrentar este virus, el riesgo de infectarse", comenta Yailín Cruz Quesada.
"El que tiene familia se preocupa, y además no quiere contaminar a nadie, es una enfermedad dura de combatir, pero también existe la confianza en la medicina cubana", señaló Salvador Rodríguez Velázquez, un paciente que acaparó titulares en los medios del territorio.
Sobre las secuelas que les dejó el virus, cuenta Yunior que tuvo problemas sicológicos: “enfermé de los nervios, tuve que acudir a una consulta de psiquiatría para que me pusieran un tratamiento, porque sentía mucha falta de aire, dolor en el pecho. Persisten las secuelas, porque escucho la palabra Covid y enseguida me da falta de aire, pero es producto al trastorno psicológico que tengo".
Yailín dice que se agota mucho, le da taquicardia y mucho decaimiento. “Todavía debo pasar por el grupo de la comunidad, de médicos para que me sigan y revisen qué secuelas pueden aparecer en el cuerpo".
Después de leer a estos holguineros, o escuchar el testimonio de otros, no siga creyendo que es inmune porque no ha enfermado, tampoco espere que le toque para cuidarse más y proteger a los suyos. En este camino, la mejor opción es la responsabilidad.