Acudimos a los vacunatorios del Hospital Lenin para conocer la intervención sanitaria con el candidato vacunal Abdala en Holguín. Los salones estaban llenos del personal de salud que participaría en la primera etapa; los médicos en sus puestos, las enfermeras también.
Documentamos cada paso. Y al salir, cuando parecía que teníamos todo, una de ellas dijo a nuestra compañera: ¡tíranos una foto con Abdala! Por supuesto que volvimos.
Aquellas enfermeras de impecable vestir, y extremadamente protegidas, Damiseli González, del departamento de ensayos clínicos; y Marta Elena Jiménez, del servicio de neonatología, pusieron la primera vacuna en el brazo de uno de sus compañeros, y compartían el orgullo inmenso de ser escogidas para ello.
“Nos quitamos el sombrero frente a los investigadores y científicos de nuestro país, que nos han dado la posibilidad de protegernos con este candidato vacunal, con mucho éxito hasta hoy. Hacerlo en este hospital es una satisfacción, porque estoy ayudando a poner fin a la pandemia, con la ayuda de mis compañeros.”
“Y más confianza sentimos cuando vemos que el primero en vacunarse es el director de la institución. Así ratificamos que nada va a pasar, que estamos cumpliendo todas las medidas de higiene que se nos han indicado, para que todo salga bien. Se nos han garantizado todos los recursos necesarios para el cumplimiento del protocolo.”
“Queremos transmitir la seguridad de que no hay por qué temer, que todo fluirá, porque tenemos confianza en la experiencia que avala el haber sido escogidas por la dirección de enfermería del hospital para esta misión. Yo siento que es un privilegio haber vivido este tiempo.”
Pensé entonces, cuánta grandeza hay detrás de un momento tan fugaz que a veces resumimos solo en un pinchazo. Al llamado de atención, descubrí que esa fuerza de un país, a la que tanto nos referimos, podría estar en cualquiera de ellas, permeadas de un ímpetu inigualable, de energía positiva, de optimismo.
“Vamos a poner todo el empeño para que salga bien, lo haremos como está establecido y triunfaremos, es nuestro propósito y lo que queremos todos.”
No alcanzaríamos a calcular cuántas han tenido un desempeño excepcional en esta batalla contra la Covid-19, en la que apenas comenzamos a ver la luz.
Este 12 de mayo es el Día Internacional de la Enfermería, una conmemoración anual promovida por el Consejo Internacional de Enfermeras, que representa a las más de 13 millones que existen en el mundo.
Cuba cuenta con más de 85 mil profesionales de esta rama, y con una de las mejores tasas de enfermeros por 10 mil habitantes en la región de las Américas.
En Holguín, hay siete mil 87 trabajadores de la enfermería, de ellos 669 son del sexo masculino. Cerca de mil 200 han participado en el enfrentamiento a la Covid-19.
Una veintena de enfermeras se encuentran en hospitales de La Habana en la atención a pacientes confirmados con esta enfermedad; 234 enfermeras y enfermeros han integrado la Brigada “Henry Reeve”, y han participado junto a otros profesionales de 25 países en el enfrentamiento a la pandemia.
Llegue a todos la admiración y respeto por la seguridad y la tranquilidad que sentimos cuando están, invariablemente, a nuestro lado.