Un actualizado plan de prevención y control para el nuevo coronavirus Covid-19, expuso en Holguín el ministro de Salud, José Ángel Portal Miranda, ante los máximos representantes políticos, gubernamentales y de salud pública de las provincias desde Guantánamo a Camagüey, en una reunión encabezada por el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez y el General de Cuerpo de Ejército Ramón Espinosa Martín, viceministro de las FAR y jefe de la región estratégica oriental.
El titular de Salud informó sobre la situación actual del Covid-19 en el mundo y el riesgo que ello implica para Cuba, por lo que se imponen controles rigurosos en fronteras, y vías de entrada, e incrementar toda la observación epidemiológica de los viajeros que provengan de países con transmisión.
“En el sistema de vigilancia que mantenemos, el país se mantiene en zona de éxito, no hay ningún crecimiento de enfermedades respiratorias, al contrario, se han mantenido por debajo de los indicadores en los últimos dos años, pero no deja de ser un riesgo la entrada del virus a Cuba.”
En este sentido, se refirió a las pruebas realizadas a visitantes extranjeros y nacionales con infecciones respiratorias agudas que han resultado negativas al Covid-19 y detalló cómo debe ser el manejo de los casos sospechosos en los 67 municipios de la región oriental.
“El plan que en cada provincia debe ajustarse a sus peculiaridades, tiene como objetivo general contener al mínimo el riesgo de introducción y diseminación del nuevo coronavirus en el territorio nacional y disminuir los efectos negativos de una epidemia en la salud, que tendría un impacto en la población y en la vida económica y social del país”, apuntó.
Aseveró que da respuesta a los principales escenarios a los que tendríamos que enfrentarnos y establece la participación de diferentes organismos.
Al respecto el Primer Ministro cubano, Manuel Marrero, recalcó la importancia de la capacitación a personal de salud, administraciones y población en general.
“Todo el mundo debe saber cómo protegerse, cómo estornudar, el lavado de las manos, cada organismo es responsable de que sus trabajadores conozcan las medidas universales que se han descrito. Inmediatamente que se identifique el caso, hay que aplicar las medidas de desinfección. El virus es muy sensible al cloro, a las soluciones con alcohol, y a las temperaturas, por encima de 27 grados.”
Marrero se refirió a la orientación y seguimiento a las casas particulares de renta a extranjeros. Vigilancia, pesquisa, limpieza e higiene, así como el estricto cumplimiento del plan y el control sobre ello, además de la prevención, constituyen claves para ganar esta batalla, aseveró, e hizo especial énfasis en la respuesta que se necesita del pueblo cubano.
“El nuevo coronavirus solo lo puede traer una persona, quizás sin manifestar ningún síntoma, puede estar incubando el virus hasta 14 días y puede que su primera manifestación la haga en una servicentro, en una casa de renta, u hotel, y ahí es donde tiene que estar la respuesta que esperamos, para poder inmediatamente aplicar el protocolo establecido.”
Por su parte Roberto Morales Ojeda, viceprimer ministro, advirtió sobre el peligro que representa el Covid-19 para el país, una enfermedad con alta transmisibilidad y una letalidad elevada. Habló de un plan de país que debe asumir consecuentemente cada provincia, municipio y el pueblo mismo.
“No nos podemos limitar en incrementar la percepción del riesgo para lograr la participación más activa de la población en la protección, el diagnostico, y la conciencia sobre lo que debe hacer ante la presencia de un caso”.
La Dra. Katia Ochoa, directora de salud en Holguín, apreció que “el plan nos coloca en una mejor situación para enfrentar la epidemia si llegara a introducirse.”
Al concluir la reunión, el presidente cubano aseguró que la actualización del Plan de prevención y control para el nuevo coronavirus “no es para alarmar sino para estar debidamente preparados ante el riesgo de introducirse en el país el Covid-19.”
“Se trata de un plan que exige trabajar con inteligencia y responsabilidad, que necesita actuación oportuna e inmediata ante un caso sospechoso, requiere vigilancia permanente, comunicación, alerta oportuna, y un nivel de detalle para actuar con precisión”, aclaró.
Díaz-Canel, transmitió confianza y seguridad en que el país está preparado, seguro de lo que está haciendo y de lo que dice. Manifestó que este plan también está dirigido a desechar la incertidumbre, pero su éxito, en gran medida, depende de la participación popular.
“Cumpliendo este plan tenemos que seguir abordando las tareas de la vida política, económica y social del país, que no son pocas, a partir del recrudecimiento del bloqueo estadunidense. Ratificamos a nuestro pueblo que puede esperar una respuesta adecuada, oportuna y eficiente, entre otras cosas, porque él mismo será protagonista de la estrategia.”
Con la reunión efectuada en Holguín, concluyen los encuentros de las máximas autoridades de la nación con todos los representantes de las provincias y municipios cubanos, sobre la actualización del plan de prevención y control para el nuevo coronavirus Covid-19.