Con el compromiso de que el sistema judicial cubano tiene que distinguirse ante todo por su ética, transparencia y el comportamiento honesto de quienes lo integran, se realizó la ceremonia de Apertura del Año Judicial en la provincia de Holguín.
"Por su trascendencia para la seguridad jurídica, la legalidad, el orden y la tranquilidad ciudadana, la impartición de justicia es de las actividades que es preciso mantener, en la medida de lo posible, aún en circunstancias tan complejas como las que ha impuesto la Covid-19, con las adecuaciones y modificaciones necesarias y pertinentes en los modelos de actuación, sin detrimento de los derechos y garantías de las personas", expresó Nilda Martinola Meléndez, Presidenta del Tribunal Provincial.
Durante la ceremonia en la que expuso los principales resultados de la actividad judicial durante el año recién concluido y las proyecciones fundamentales para el 2021, destacó “la labor que han desempeñado y continúan desempeñando los integrantes de los órganos judiciales, en el enjuiciamiento de los delitos y conducta relacionadas con las violaciones de las medidas y protocolos establecidos por las autoridades sanitarias y gubernamentales para la prevención y control del contagio; así como ante aquellos ciudadanos que han pretendido lucrar y obtener ventajas ilícitas aprovechado las limitaciones y necesidades ocasionadas por la pandemia y empeoradas por las irracionales medidas y restricciones económicas impuestas por el gobierno de los Estados Unidos.”
Asimismo, ponderó “el alto grado de coordinación, responsabilidad e interacción proactiva con los que, en sentido general, se ha actuado por parte de la mayoría de los jueces, fiscales, abogados, instructores, agentes de la policía, funcionarios del Ministerio de Justicia y otros intervinientes en los procesos judiciales.”
Al cierre del año 2020, los tribunales de justicia holguineros tramitaron y resolvieron un total de 10 mil 276 asuntos, de los cuales se procesaron y concluyeron ocho mil 876 (86.3 %).
De igual forma en esta etapa, las instituciones debieron dar cumplimiento a siete mil 882 sentencias firmes, de las cuales, se lograron ejecutar un 88 porciento.
“Los datos reseñados muestran resultados loables, aún en las condiciones referidas y expresan la dimensión del esfuerzo y el empeño de nuestro personal para reivindicar los atrasos y retomar en el menor tiempo posible la adecuada marcha de la justicia judicial en el territorio,” apuntó Martinola Meléndez, a la vez que señaló “permanecen con estimable retraso en su tramitación y solución 60 asuntos y constan marcadas demoras en el cumplimiento y ejecución de 52 sentencias firmes, por lo cual debemos redoblar el esfuerzo en el año que comienza.”
En lo adelante, la entrada en vigor de futuras leyes, demandará de los operadores del Derecho, conocimiento y dominio de sus contenidos, a la vez que pondrá a prueba la inteligencia, creatividad y capacidad de adaptación y transformación de modos de pensar y actuar; para asegurar un ejercicio cualitativamente superior de la justicia judicial.
Otra prioridad de trabajo en este año, según expuso, es el proceso de digitalización e informatización de trámites y servicios, orientados a mejorar la información a los ciudadanos, incrementar la eficiencia y eficacia en la gestión de los órganos y fortalecer sustancialmente la transparencia en la realización de la función judicial.
Manifestó además el reto del acompañamiento a los asuntos derivados de la Tarea Ordenamiento para contribuir a la materialización de la estrategia económica y social del país.
La apertura del año judicial, práctica generalizada en muchos países que se concibe y desarrolla como una ceremonia solemne del sistema de tribunales, pretende contribuir al fortalecimiento de la institucionalidad y reforzar la transparencia y visibilidad del sistema judicial cubano, dentro y fuera del territorio nacional.