La educación es y será baluarte de la Revolución, porque desde las entrañas de la historia renació para convertirse en paradigma de altruismo, que hay que seguir ponderando para continuar labrando el futuro.
Los dignos representantes del magisterio tienen la misión de cultivar el relevo, tarea que con esmero y pasión se realiza en el municipio de Holguín, aseguró a nuestra página digital Ana Cepena Martínez, comunicadora institucional de la Dirección de Educación en el territorio.
“En el sector se trabaja para la incorporación de los estudiantes a las carreras del magisterio, este año más de 200 alumnos se abanderaron para integrar el contingente “José Martí Pérez”, en las diferentes educaciones, aunque se espera que para el mes de mayo la cifra aumente, con el propósito de formar maestros con una metodología acorde a los momentos actuales.”
Jeniffer de la Caridad Figueredo Espinosa y Dannielle Suárez Leyva, estudian tercer año de la carrera de maestros primarios, especialidad que las nutre de conocimientos para enfrentarse a los estudiantes.
Alegaron que “estudiar magisterio es una carrera difícil, recibimos en los primeros años dos asignaturas básicas, metodología y pedagogía, que son las que nos preparan para enfrentarnos con éxito al proceso de enseñanza aprendizaje. Las prácticas docentes son esenciales, pues interactuamos directamente con los alumnos y eso es excelente porque ellos nos transmiten energía, alegría y nosotros a ellos conocimientos.”
Tamara Domínguez Cera es la tutora de las estudiantes del centro pedagógico y directora de la escuela primaria, “Manuel Ascunce”, donde realizan las prácticas docentes; acerca de la importante misión que recae sobre ella refiere.
“La misión de preparar a los relevos del magisterio es nuestra, por eso lo tenemos que hacer con mucho amor, enseñarlos, prepararlos, guiarlos y fomentarle valores de nosotros hacia ellos y de ellos a los estudiantes, para que la educación sea una obra infinita, llena de conocimientos”
La Revolución cubana puso en las manos de los maestros la educación, que inició hace 57 años con la campaña de alfabetización, luego aglutinó los contingentes de profesionales que tuvieron la misión de solidificar las bases del magisterio en el país, quienes tienen el deber de formar a las nuevas generaciones, para los cuales no precisan milagros; solo la vocación de promover corazones y abrir camino al futuro.