El Ministro cubano de Transporte Eduardo Rodríguez Dávila, chequeó en Holguín el funcionamiento de la operación Puerto-Transporte-Economía interna. Junto a diferentes actores que intervienen en ella inició una visita de trabajo para evaluar aspectos que afectan la operación logística del proceso productivo en el territorio, e identificó cuestiones que rebasan las posibilidades locales de solucionarlo.
El recorrido inició por la UEB Ferroazucar “Jesús Suárez Gayol” de Ferrocarriles de Cuba, ubicada en el municipio de Banes, donde se aseguran, con un notable desempeño, según apreció el ministro, los principales medios que garantizan la zafra azucarera en la provincia de Holguín.
En esta unidad se realiza la reparación capital de locomotoras para restablecerlas con un grupo de piezas de repuesto que el país adquiere en Rusia, se dan mantenimiento y atención periódica a las locomotoras que están en explotación, se reparan los tanques, conductoras y un grupo de equipos básicos en los procesos de operaciones.
El titular ponderó la imprescindible labor de los innovadores en la recuperación de piezas de repuesto y adaptaciones de máquinas para la puesta en marcha de los equipos. Sin ellos no sería posible el desarrollo del sector, aseguró, debido a los impactos negativos del bloqueo.
El ministro intercambió con el colectivo calificado y de gran experiencia, se preocupó por las condiciones de trabajo, y los medios de protección, así como el salario de los trabajadores.
En el Molino de Antilla, chequeó el funcionamiento del ramal de descargue. En esta unidad se molinan diariamente 106 toneladas de harina de maíz, lo cual requiere, al menos, un tren semanal con la materia prima necesaria para cumplir con un aporte significativo a la sustitución de importaciones.
En medio de condiciones muy difíciles, ratificó, “el sector se ha propuesto continuar desarrollando sus cuatro ramas: aviación, transporte ferroviario, automotor y marítimo portuario. Entre ellas, recibirán especial atención por parte del gobierno cubano este año, el Ferrocarril y el cabotaje”.
En ese camino, Transporte lidera además la implementación de nuevas disposiciones que facilitan la adquisición de combustible por parte de los trabajadores por cuenta propia.
“El transporte de pasajeros estuvo impactado durante 2019 por medidas buenas y malas, por un lado se puso en marcha el tren nacional, que al cierre del año logró transportar 400 mil pasajeros. Por otro, a partir de septiembre, la emergencia energética limitó los servicios de transporte de pasajeros en todos los territorios, aunque se lograron concentrar los esfuerzos en las transportaciones básicas para afectar lo menos posible a la población y la economía. No obstante, en el último año más de 300 ómnibus Diana se entregaron en todo el país”, apuntó.
Asimismo, Rodríguez Dávila expresó que se avanza en la reparación de locomotoras de alto porte, como parte de un programa de recuperación al que se le da oportuno seguimiento. “En el año que recién concluyó, se completó la cifra de 51 locomotoras procedentes de Rusia, quedando poco más de 20 pendientes por arribar al país, de vital importancia para asegurar la zafra y las transportaciones de carga en los territorios.”
Continúan también los esfuerzos en los programas de rehabilitación de la flota aérea, al igual que en el mejoramiento de los viales.
El ministro aseveró que cada decisión tomada tiene su base en la capacidad de pensar como la población a la que se deben. “No es pensar en ellos, sino como ellos”, dijo.
Con la certeza de que los problemas no se resuelven en las oficinas sino en la base donde se decide todo, el titular de transporte consideró que la provincia ha tenido un papel sostenido en la organización de la operación Puerto-Transporte-Economía interna.