Convocados por la Unión de Periodistas de Cuba, los profesionales de los medios de prensa de la provincia Holguín, como en el resto del país, analizan el trabajo de las redacciones y el actuar individual en un proceso, al decir de Ricardo Ronquillo Bello presidente nacional de la organización, “crucial, para acercarnos al modelo de prensa pública, más competitivo, dinámico, creíble, oportuno, que reclama, tanto el modelo de desarrollo socialista cubano, como el empleo de las nuevas tecnológicas de la comunicación y la información.
La democracia en la palabra, la libre expresión de la prensa cubana como símbolo de un periodismo profundo y renovado, caracterizó la Asamblea Provincial de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en Holguín. Con la presencia de miembros de Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Ricardo Ronquillo Bello, presidente de la organización en el país, Fidel Troya García, presidente en la provincia y otros miembros.
En la búsqueda de un nuevo modelo de prensa más actual y cercano a las condiciones en las que se desarrolla el país, se necesita aplicar todas las experiencias y vías para alcanzar este propósito, y en este empeño, bien vale destacar la acción que desarrollaron el consejo de dirección de la Empresa de Productos Lácteos Holguín y la Unión de periodistas de Cuba en el territorio.
Durante las sesiones de trabajo del recién finalizado IV Simposio nacional de estudiantes de periodismo celebrado en la Universidad de Holguín, el presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, Ricardo Ronquillo Bello, dialogó con los participantes sobre las condiciones actuales en las que se desarrollan los procesos de la comunicación pública y su impacto en el trabajo de la prensa y los periodistas.
La próxima jornada de la prensa que iniciará el día cuatro de marzo y concluirá el 14, tiene como lema central la necesidad de construir un modelo de prensa público y del pueblo. Este empeño no puede realizarse desde la improvisación, sino desde una rigurosa visión profesional de la comunicación.
Después de varios meses de intenso debate público, con miles de opiniones convergentes unas y otras opuestas, ha sido aprobada la reforma constitucional, y la nación, con la voluntad mayoritaria de sus habitantes tiene una nueva carta magna.