Quien escucha hablar de ella y de sus logros, sin conocerla imagina una mujer tímida, sin embargo en su encuentro descubrí a una holguinera de ojos tiernos y de pasión en la voz cuando habla de la tierra.
Mirna Osorio Ledea, ha sido seleccionada en repetidas ocasiones como una de las mujeres líderes de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA) en la provincia Holguín, y no ha sido por gusto, su experiencia en las ciencias agropecuarias la distingue entre sus compañeros de trabajo. ¿Cuál fue su motivación para estudiar la carrera de Ciencias agropecuarias? En la secundaria básica pertenecía a un círculo de interés de agronomía, específicamente con la temática de suelo, esa fue mi motor impulsor. Me motivó mucho porque es una actividad muy bonita y compleja a la vez, fue entonces que al llegar a mi casa le dije a mi mamá que iba a estudiar una carrera relacionada con esta temática. Ella me dio siempre todo su apoyo y fue mi mayor ejemplo para alcanzar mis sueños. En el año 1986-1987 hice la especialidad de técnico medio en agronomía en San Germán, en el municipio Urbanos Noris y al año siguiente matriculo la enseñanza superior en las Tunas en una filial de la Universidad de Camagüey, donde estudié por seis años hasta alcanzar el título de Ingeniera Agrónoma. Basta escucharla para percatarse del amor que Mirna siente por su profesión y también el dominio que posee de cada detalle de la labor que realiza en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Integral Agropecuaria de Holguín, sitio donde, junto a dos "hermanas de la vida" se han ganado el sobrenombre de las trillizas. ¿Por qué este nombre y en qué consiste la labor que realizan? Nos llaman así porque a pesar de no ser hijas del vientre de la misma madre, sí lo somos del vientre de la agricultura, de la ganadería, rol en el que llevamos 30 años juntas las tres. Juana, Niurka y yo somos las trillizas de la ganadería holguinera, esta primera con 37 años de experiencia, pero somos inseparables tanto en lo profesional como en lo personal. Alrededor de 64 formas productivas del municipio Holguín, que cuentan a su vez con un promedio de 35 mil cabezas de ganado forman parte del trabajo de Mirna, una tarea que no resulta nada fácil. Sin embargo todo es posible para esta mujer que vive y sueña con los pies puestos en la tierra.