Un espacio para los jóvenes en la comunidad
Los jóvenes están preocupados porque no tienen muchos espacios para entretenerse, sobre todo los fines de semana.
Luego de una semana agotadora, la idea de salir incita a tomar otros aires. Buscan un lugar donde disfrutar, pero las condiciones económicas frenan un poco esta posibilidad. Lo que costaría una noche de discoteca, comparado con el consumo de series o películas del famoso “paquete”. Leerse un libro o ver televisión es una forma de recrearse, pero a veces hay que “tirar un pasito” con los amigos.
La mayoría de los jóvenes opina que los centros de recreación no realizan actividades vinculadas a la juventud, sobre todo durante la etapa escolar.
La holguinera Lianne Michel de la Torre del reparto “Pedro Díaz Coello” refiere que no recuerda la última vez que fue a distraerse en una actividad familiarizada con la Casa de la Cultura. “Tenemos en la comunidad un área para hacer actividades, y solo se llena de plátanos, especias y carne los días de la feria agropecuaria. No queremos esperar el verano, o las Noches Holguineras cada dos fines de semana.”
Hay quienes prefieren visitar las tiendas, mirar las prendas que se exhiben allí. Otros van al teatro, juegan dominó por la noche, o se conectan a Internet vía Wifi para conversar con la familia, chatear por Facebook, pero todos se inquietan ante la inexistencia de actividades recreativas en sus comunidades.
No podemos afirmar que la Casa Municipal de la Cultura “Manuel Dositeo Aguilera” es la máxima responsable de ello. Se crean espacios tanto fijos como espontáneos para atraer a la mayor cantidad de personas, pero la mayoría de las actividades se desarrollan frente al local o en los interiores.
Entre los movimientos que se desarrollan se halla Ritmo más Ritmo, Clave Fusión, Danzoneando, y Talla Joven, dedicados a promover las manifestaciones artísticas: danza, poesía, plástica o teatro. En la entrada aparece la programación de la semana.
Si por falta de planificación se trata no podemos culpar a esta institución, sin embargo el problema radica mucho más allá. Dentro de los proyectos comunitarios que promueve el sectorial de Cultura Municipal junto con la Brigada de Instructores de Arte, se encuentran las pantallas en Repartos de la ciudad, donde se supone que una vez al mes se desarrollen actividades.
“En mi reparto sí hay una pantalla pero no funciona hace más de cinco meses, puedo decir con seguridad. Aquí no se realiza ninguna actividad cultural ni de ningún tipo, o no le dan divulgación o se acaba muy temprano, y lo único que hacen desde que asistía a esas cosas era poner música grabada,” explicó Jorge Fernández, vecino del reparto Piedra Blanca.
“Hace un tiempo atrás anunciaron por la radio que se haría una actividad en esta área, y ese día por la noche hasta aparatos de juego hubo, pero fue lo único recreativo, ni música pusieron, los jóvenes sí se enteraron pero no se realizó nada.
Dificultades como esta distancian a los jóvenes de las actividades comunitarias. No se trata de pasarse la culpa de unos a otros. Resta que el trabajo se haga bien, y así se logrará un mayor vínculo con la juventud.