Reciben el Premio Lenin profesionales de la salud holguinera
Recibieron el Premio Lenin por la obra de la vida la doctora Tania Meléndez González, el doctor Raúl Rodriguez Larralde y el doctor Eliecer Machado Álvarez, en la categoría Médico Asistencial. El doctor Samuel Fernández Pérez en la categoría Docente; la doctora Raquel Rojas Buzón en la categoría Científica e Investigación y la doctora Nitza Sanz Pupo en la categoría Especial.
Foto: Taylín Aguilera Velázquez
Hace 51 años el comandante en jefe Fidel Castro inauguró el hospital general “Vladimir Ilich Lenin” de Holguín, fruto de la colaboración cubano-soviética, “símbolo”- diría entonces- “de la fraternidad y la solidaridad internacional”.
Aquí, donde nacen seis de cada 10 holguineros se muestran favorables indicadores y avances científicos. Cierto que existen carencias materiales, de equipos y recursos humanos. Pero esto no impide a sus casi 3 mil trabajadores brindar salud y bienestar a la población.
En la celebración del aniversario este siete de noviembre se reconoció la entrega incondicional de varios profesionales que han dejado y dejan aún una huella en el hospital.
Recibieron el Premio Lenin por la obra de la vida la doctora Tania Meléndez González, el doctor Raúl Rodriguez Larralde y el doctor Eliecer Machado Álvarez, en la categoría Médico Asistencial. El doctor Samuel Fernández Pérez en la categoría Docente; la doctora Raquel Rojas Buzón en la categoría Científica e Investigación y la doctora Nitza Sanz Pupo en la categoría Especial.
Con mucho sentimiento y aplaudido fuertemente por el auditorio recibió también su premio el señor Ramón Álvarez, en la categoría Obrero y Servicio. Recuerda cuando joven con apenas 22 años comenzó en los pasillos del hospital como auxiliar general de limpieza.
“Hoy me desempeño aquí como bracero, eso es cargar y descargar mercancía en cada lugar donde esta dichosa institución me diga, y ahora el Premio Lenin me motiva y seguirá motivando para trabajar mucho más y mejor para siempre.”
La doctora Tania Meléndez ha dedicado 46 años a la Neonatología, la única especialidad dice, que le robó el corazón. “Tengo 73 años de vida, y seguiré trabajando mientras tenga un poco de lucidez mental y algo que transmitir a las nuevas generaciones. Este premio es un impulso a ese deseo que tengo de dar todo lo que me ha sido dado por otros en su momento.”
Otro de los galardonados, el doctor Samuel Fernández, se confiesa un apasionado de la docencia. “Siempre me he dedicado a la enseñanza, tanto de pregrado como posgrado. Pensando siempre que la docencia y la investigación arrastran a la asistencia médica. Si formamos bien a nuestros educandos serán muy buenos médicos.”
“Pienso todavía introducir nuevas tecnologías en mi servicio que es el de cirugía plástica. Seguir enseñando lo que sé hasta el fin de mis días y hacer lo máximo que pueda en beneficio de la sociedad.”