Un 16 de septiembre, pero hace 62 años, el XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina celebrado en Italia, acordó que sólo al doctor cubano Carlos Juan Finlay correspondía el descubrimiento del medio de transmisión de la fiebre amarilla, es decir, a través de la hembra del mosquito Aedes aegypti. Este fue su principal aporte científico y hasta se le propuso como candidato al Premio Nobel, aunque no lo recibió.