El programa de cooperación internacional que brinda el gobierno de Japón a países en vías de desarrollo, ha beneficiado en casi tres años a 34 instituciones de salud cubanas, aseguró en Holguín el Lic. Tatsuhiro Mitamura, director de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) en Cuba, encargada de implementar tales programas en la isla.
Los convenios bilaterales se enfocan esencialmente en la cooperación técnica, capacitación de profesionales cubanos en Japón, y expertos japoneses en Cuba, así como donativos de equipamiento médico e informático, entre los que figuran los entregados el pasado año a los hospitales Pediátrico Octavio de la Concepción y de la Pedraja, Vladimir Ilich Lenin, y el clínico-quirúrgico Lucía Íñiguez.
En el sector de la salud el visitante reconoció un alto potencial científico pero necesidades en cuanto a las tecnologías.
“La salud pública cubana es famosa mundialmente pero necesitan renovar la tecnología, y es en esa parte que queremos apoyarlos. A través de nuestro programa de donación pretendemos renovar los equipamientos de marcas nuestras como Toshiba. Fue el propósito de la donación que realizamos el año pasado de equipamiento para 34 hospitales a nivel nacional. Equipos como endoscopio, mamógrafo y rayos x”.
El proyecto favorece la capacitación para el mantenimiento de los equipos y hace especial énfasis en aquellos que están relacionados con la detección temprana del cáncer a través de un análisis más exacto de las imágenes.
“Queremos aprovechar las imágenes digitales de esos equipos donados como el mamógrafo y los rayos x para detectar tempranamente el cáncer. Este año hemos mandado seis médicos cubanos, entre ellos tres de Holguín a Japón para entrenarse en temas de imagenología y patología”.
“Sectores básicos como la educación y la salud tiene altos niveles de recursos humanos en Cuba, sin embargo tienen dificultades para renovar las máquinas e introducir tecnología avanzada, porque el acceso a ello es limitado, pero si introducimos la tecnología y se capacitan bien los recursos humanos para su mantenimiento, siempre tendremos buenos resultados”, enfatizó Tatsuhiro Mitamura.
De recorrido por los centros hospitalarios de Holguín, el jefe de la agencia japonesa en Cuba evaluó positivamente el uso y mantenimiento del equipamiento donado, los que posteriormente especialistas japoneses revisarán con más profundidad, según aclaró.
Por su parte, Miguel Leyva Tamayo, director del hospital pediátrico holguinero, reconoció que la institución le debe a la colaboración japonesa parte de la digitalización de las imágenes médicas y la informatización de diversos servicios.
“Jica nos ha posibilitado llegar a la digitalización, con equipos como reveladoras digitales de rayos x, computadoras, impresoras, monitores, servidores, que nos han permitido interconectar todo el servicio de red de imagen (rayos x convencional, mesa telecomandada, tomógrafo), a las diferentes áreas del hospital como el cuerpo de guardia, atención al grave, sala de hospitalizaciones. Ha sido de mucha vitalidad ya que los médicos tienen el estudio en cada uno de sus servicios y se evitan la demora, ganan en agilidad, los estudios digitalizados nos permite en cuestiones de minutos tener la imagen en el puesto de trabajo”.
La Agencia ha apoyado también a sectores sociales de vital importancia como la energía, transporte y agricultura para la producción de arroz y otros granos.
El proyecto que beneficia esencialmente a la salud pública cubana culminará en 2020 el convenio pactado por tres años, cuando se valora la posibilidad de extenderlo.