Si una cosa nos caracteriza como cubanos es la voluntad de salir adelante cuando de necesidades económicas o carencias se trata. Sin darnos por vencidos buscamos con ingenio alternativas para lograr nuestros sueños, o solucionar problemas.
Un ejemplo de ello es la innovación del doctor Miguel Leyva Tamayo, neurocirujano y director del Hospital Pediátrico Octavio de la Concepción y de la Pedraja de Holguín.
Ante el déficit de retractores craneales para el tratamiento de luxofracturas cervicales, el galeno creó uno de estos instrumentos utilizando un retractor de rodilla BBraun. Con este dispositivo se logró tratar a los niños con esta afección en su propia cama, con anestesia local, y una recuperación positiva.
“Este dispositivo permite realizar todas las regulaciones necesarias de acuerdo al tamaño y el perímetro encefálico del paciente- explica el doctor Miguel- y surge a raíz de un paciente que nos llega con una luxofractura cervical producto de un accidente en la playa.”
“En ese momento no contábamos con el equipo en nuestra institución. En el mercado internacional cuesta alrededor de 500 dólares y sólo teníamos retractores de rodilla. Esto provoca que de forma rápida innovemos con ayuda de los compañeros de electromedicina del hospital un dispositivo que permitiera garantizar la vida del niño, su salud y sobrevida, en un estado muy crítico.”
Los profesionales del “pediátrico” estudiaron la forma de perfeccionar el retractor cervical para utilizarlo en otros pacientes y generalizarlo en los demás hospitales de la provincia y también del país.
En colaboración con la institución, el ingeniero mecánico Jose Luis Pérez Tarragó de la Fábrica KTP del territorio, aseguró la factibilidad del instrumento según los requisitos específicos para no provocar riesgos en la vida de los pacientes.
Sobre el procedimiento médico de la tracción esquelética el neurocirujano explicó que “permite que la anatomía se conserve, podamos realizar en un segundo tiempo un tratamiento quirúrgico o una inmovilización en el paciente con minervas metálicas, de yeso o dispositivos que se usan para esta inmovilización.”
“Ya tenemos 10 retractores para generalizar el instrumental, tan necesario e importante para los pacientes con luxofracturas cervicales, tan frecuentes en la edad pediátrica y en los adultos, sobre todo en el verano.”
Al doctor Miguel Leyva le satisface la innovación de este dispositivo que garantiza la estabilidad neurológica de sus pacientes; y le ahorra divisas al sector de la salud para adquirir medicamentos y equipos de alto costo, necesarios para programas importantes en el país.
“Ayudamos a nuestra economía, al país y al sistema de salud que se presta de forma gratuita y que tanto invierte en el bienestar de todos.”
El uso exitoso del retractor craneal ha logrado sonrisas no sólo en los niños, sino también en sus padres, que piden lo que sea necesario para recuperarlos sanos y salvos en casa.