Desde que llegaron a las farmacias de la ciudad cabecera, los aparatos flit o aspersores se han convertido en aliados de la familia para combatir al mosquito aedes aegypti. Pero no todos saben usarlo, y no logran los resultados esperados.
El doctor Eduardo Michel Serrano, director de la Unidad Municipal de Higiene y Epidemiología recomienda “echar el contenido del insecticida en el depósito, dejar uno o dos dedos libres sin llenarlo para crear una cámara de aire, y ya se puede realizar la fumigación.”
“Si hay mosquitos en la habitación se cierra este espacio, aplica dos o tres veces el aparato y lo deja actuar por 15 minutos.”
El directivo agregó que aunque se duerma con ventilador o bajo un mosquitero, el aspersor es otra alternativa para evitar las picaduras del zancudo. Sin embargo, precisó que el aedes aegypti no pica de noche, y que el autofocal familiar y responsable, continua siendo una de las medidas más importantes para evitar la proliferación del vector.
Sobre la fumigación dentro de las viviendas, Michel Serrano dijo que muchas personas todavía hacen resistencia a ella, prefiriendo el tratamiento residual. “Es verdad que es molesta y tiene un olor fuerte, pero la fumigación con humo solo es perceptible en el humano durante la primera hora, en el mosquito tiene un efecto residual de hasta 72 horas.”
Para quienes padezcan de asma bronquial, bronquitis, bronquitis crónica, bronquiolitis, enfisema, o estén descompensados en su patología, lo recomendable es aislarse de la fumigación. “No pueden abordar su vivienda en la primera hora, porque puede desencadenar una crisis. Otra persona debe entrar y ponerse un paño húmedo para proteger la vías respiratorias, ventilar la vivienda, y de esta forma lograr con efectividad el tratamiento.”
En el caso del tratamiento residual, el directivo explicó que tiene un efecto mucho más prolongado, y que incluso los alérgicos y enfermos con los padecimientos señalados anteriormente, pueden desencadenar crisis. “Porque como queda impregnado en las paredes, mesas, puertas, interruptores, la persona puede tocarlas, preparar o ingerir alimentos sin lavarse las manos, y de este modo se lo está introduciendo al organismo, y es mas dañino.”