Aunque estamos a mediados del verano es prudente hablar sobre un tema sobre el que debemos meditar sin importar la época del año, pero más aún en este periodo donde estadísticamente ocurre un incremento en la propagación de las enfermedades de transmisión sexual.
En la etapa estival es mayor el movimiento de personas por todo el país fundamentalmente hacia destinos de recreación y veraneo de ahí que ocurra más intercambio, se conocen, se hacen amigos y muchas veces pareja. Y esto no tiene nada de malo, solo cuando la escena se repite una y otra vez y se cambia de pareja sin pensar en los riesgos que implica su accionar.
Muchos jóvenes alegan la frase de que "en un anoche pirata cualquiera se tapa un ojo", haciendo referencia a que cualquiera puede tener una aventura de una noche, sin embargo no poseen percepción del peligro que corren cuando tienen relaciones sexuales desprotegidas con desconocidos poniendo en la cuerda floja su propia vida.
Aunque se repite una y otra vez el tema, no se interioriza por la mayoría de las personas y no importa la edad o género si de contagiarse se trata aunque, está demostrado q alrededor de un 80 por ciento de los infectados con las ITS son hombres.
Vivir como si cada día fuese el último no es malo si hablamos de alegría o de proponerse metas pero no de vivir sin responsabilidad en cuanto a la vida sexual.
Usar el preservativo no te hace menos hombre y a la mujer más que preocupar debe ocupar que su pareja lo emplee, por la salud y la tranquilidad de ambos.
No es cuestión de verano, es de todos los días, ser responsable es la mejor manera de disfrutar el momento donde dos cuerpos se hacen uno.