Con un muro de dignidad choca la Helms-Burton en Holguín
Si, en su soberbia inaudita, el gobierno estadounidense ha hecho planes con las propiedades de los cubanos, a través de la supuesta aplicación del título tercero de la Ley Helms-Burton, déjenme decirles que en Holguín ha de encontrarse con un muro más grande que el que ellos han impuesto al mundo.
Fue en el barriodebate que encabezara el compañero Ricardo Alarcón de Quesada junto a la estelar conducción del periodista y director del programa Cacemos Cuba, Humberto López, en el reparto holguinero Pedro Díaz Coello la noche de este jueves, cuando, en un paralelo sin igual, se explicó cómo en una situación del barrio puede reflejarse la esencia injerencista, violatoria del derecho internacional y la soberanía, de esta ley, su carácter ilegal, y criminal.
“Cuando esta ley quiere deshacer Cuba, nosotros nos empeñamos en construir el país del que somos los únicos, los genuinos y los verdaderos dueños”, una expresión de Humberto que dio paso al análisis en el que Alarcón profundizó, desde los orígenes hasta las pretensiones de la Helms-Burton que no son más que asfixiar económicamente a la revolución, ejercer presión sobre inversionistas y provocar daños al pueblo.
Como un engendro batistiano y anexionista de gente que quiere apropiarse de Cuba para hacerla regresar al pasado, la calificó.
Si la familia que dice ser dueña de 480 km cuadrados del litoral turístico holguinero viniera a reclamar, encontrará en Cuba no solo un pueblo dispuesto a luchar por su país, sino preparado y con todas las herramientas para exigir por sus derechos.
En el debate los acompañó la profesora de Derecho de la Universidad de Holguín Yanitza Zaldívar, quien aseguró que se trata de una demanda que tiene un impacto directo sobre el pueblo holguinero. Cada uno de los hoteles que están enclavados en la zona turística emplea al menos a 400 personas que constituyen el sustento de familias de hasta ocho integrantes. Instituciones y lugares tan emblemáticos para la población holguinera como el telecentro provincial Telecristal, la terminal de ómnibus, el teatro Eddy Suñol, y los centrales azucareros, se incluyen también en la lista de propiedades reclamadas al amparo del infame texto.
Son los “aletazos” de un imperio en declive, con un Trump que no durará y la garantía de que los cubanos y la Revolución seguiremos estando aquí en la medida en que cumplamos estrictamente con ese lema que identifica a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), Con la guardia en alto, expresó Alarcón de Quesada.
Ante la posibilidad de que reclamen y se apropien de la casa donde vivo, el lugar donde trabajo, el sustento de mi familia. ¿Cómo defender lo nuestro?
“La única opción es resistir, luchar para que esta ley sea inaplicable de verdad, imposible de aplicar porque para poder hacerlo tienen que venir y ocupar este país y el que venga si encuentra un país unido, organizado, de gente consciente, patriota, no lo podrá dominar nunca”, aseguró.
No se entienden los holguineros con la Ley Helms Burton. Como un ataque a su tranquilidad, a su soberanía, contra su familia, sus conquistas, la consideran y como tal, la repudian.