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Che, ejemplo de lucha antimperialista

08 Octubre 2017
Autor  Manuel Zaldivar Mora

Pudo ser abogado pero se interesó por la medicina y por la política. La Guerra Civil española lo puso en contacto con la realidad política y social del mundo y un recorrido de 4 mil 500 kilómetros por las regiones más pobres de Argentina le abrió los ojos ante la desigualdad.

En 1947, la familia se traslada a Buenos Aires, poco tiempo después lo hace Ernesto. En esta ciudad el Che conoce a la joven Berta Gilda Infante, también conocida como Tita, ella es miembro de la Juventud Comunista argentina. Ambos llegan a ser muy buenos amigos, leen, estudian los textos marxistas juntos y discuten la realidad política que vive el mundo en ese momento.
Nacido el 14 de junio de 1928 en Rosario, Argentina, hijo de Ernesto Guevara y Celia de la Serna, el "Che", eligió un camino distinto al que muchos podrían imaginar para él dada su privilegiada posición económica.
La medicina fue el puente para alcanzar lo que sería su destino: hacer la revolución para lograr un cambio social en América Latina. Pero el periodismo lo acompañó durante toda su vida, incluso durante sus largos días de lucha en la Sierra Maestra, en Cuba.
El 2 de diciembre de 1956 llega a Cuba el Yate Granma con 82 guerrilleros a bordo tras salir el 25 de noviembre del puerto de Tuxpán, entre ellos Ernesto Guevara.
Al Triunfo de la Revolución Cubana, por órdenes de Fidel, parte hacia La Habana para ocupar la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña y llega allí al frente de su columna el 3 de enero. A partir de esa fecha, se le asignan múltiples responsabilidades de Estado y de gobierno, primero como jefe militar de La Cabaña y de Capacitación del Ejército Rebelde, posteriormente, jefe del Departamento de Industrialización del Instituto Nacional de la Reforma Agraria, presidente del Banco Nacional de Cuba, jefe militar de la región de Occidente, Ministro de Industrias, miembro de la Dirección Nacional de las ORI y luego de la del Partido, con responsabilidades en la Junta Central de Planificación.
El Che es un símbolo de la lucha armada contra el imperialismo, esto se convirtió en su legado político por su influencia y participación en los movimientos revolucionarios del mundo.
Adverso a las pretensiones imperialistas de Estados Unidos, tomó del marxismo y del comunismo los elementos necesarios para construir una identidad propia que tradujo en un movimiento fundamentado en la tesis de que no era necesario esperar a que las condiciones sociales produjeran una insurrección popular, sino que una pequeña guerrilla era suficiente para crear las condiciones y desencadenar el alzamiento popular.
El 8 de octubre de 1967 es herido en combate y apresado en la Quebrada del Yuro junto a sus camaradas Willy Cuba y Juan Pablo Chang y llevado a una escuela en La Higuera. El capitán de la unidad boliviana que lo capturó, Gary Prado, le aseguró que sería juzgado en una corte marcial en el Departamento de Santa Cruz[17], pero el alto mando boliviano encabezado por el presidente, general René Barrientos decidió ultimarlo.
El avance de los gobiernos progresistas en América Latina muestran que el ejemplo de heroísmo y honestidad de este revolucionario ha llegado a los jóvenes, trabajadores y campesinos que luchan para lograr una sociedad de justicia social.

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