Opinión
Este 10 de abril se cumplen nada más y nada menos que 150 años de ser redactada la primera constitución que vio la luz en la Cuba libre: la constitución de Guáimaro. Como a todos se nos enseñó en historia, debido a la necesaria unidad de todas las fuerzas que luchaban en la guerra, fue convocada una Asamblea; la misma contó con el concurso de delegados de distintas zonas del país, de representantes del ejercito libertador, de intelectuales y mujeres.
La huelga del 9 de abril convocada por la dirección nacional del Movimiento 26 de Julio y presidida por Fidel Castro, puso en pie de lucha a centenares de combatientes con el objetivo de paralizar a la nación y desatar un movimiento de masas que propiciara el derrumbe de la dictadura de Fulgencio Batista.
El autismo, o trastorno del espectro autista es una amplia gama de afecciones caracterizadas por desafíos con habilidades sociales, comportamientos repetitivos, habla y comunicación no verbal. Esta enfermedad tiene la incapacidad para establecer contacto habitual con las personas, por ejemplo de autismo infantil, es un trastorno en el desarrollo de las funciones cerebrales del niño o niña, que afectan a sus posibilidades de comunicación emocional. Es un trastorno del desarrollo permanente y profundo.
Julio Antonio Mella tuvo una vida breve, dinámica y profunda, nació el 25 de marzo de 1903, y fue uno de los principales precursores de las ideas marxistas en América Latina, perseverante luchador que aportó sus doctrinas al desarrollo de la conciencia antimperialista del pueblo cubano.
El cogito ergo sum, el pienso luego existo, del filósofo, matemático y físico francés René Descartes, aunque se enunció en el lejano siglo XVII como demostración de que en el mundo no podía haber una única realidad, sino varias, una por cada ser humano sobre la faz de La Tierra, también lo entiendo como que el pensamiento del hombre es lo que establece su existencia, porque de su razonamiento de acuerdo con su experiencia de la realidad circundante se deriva su accionar.
Hace 96 años Rubén Martínez Villena encabezó La Protesta de los Trece, el 18 de marzo de 1923, magnífico acto de reafirmación a la dignidad nacional frente a la corrupción imperante en el país en la década del XX del siglo pasado.