Opinión
Nadie le enseñó que debía ser buena estudiante. Lo aprendió sola cuando fue grande -de edad-, cuando logró atarse los cordones de sus zapatos y peinarse sus rebeldes ondas, cuando vio a su vecinito convertido en un hombre de bien tras haber cursado “conscientemente” la universidad. Ser buena estudiante definiría su existencia, y convirtió eso en uno de sus más importantes proyectos de vida.
La humildad de Evo conmueve, estremeció verle con serenidad renunciar a la presidencia de Bolivia, ante un golpe perpetrado por la oposición fascista, violento.
Refiriéndose a Camilo, el Che expresó: “en su renuevo continuo e inmortal Camilo es la imagen del pueblo”. Frase que encierra todo el aprecio que sentía el legendario guerrillero por el hombre de la sonrisa ancha, fresca, sencilla y sobre todo muy cubana.
Muchos hombres dejaron huellas imborrables en la memoria de nuestro pueblo, uno de ellos fue Camilo Cienfuegos, a quien recordamos este 28 de octubre en el aniversario 60 de su desaparición física.
¿Puede la vida de un hombre enmarcarse entre las fechas de nacimiento y muerte? Eso es lo convencional, así es convertido en una fecha, un simple recuerdo, amenazado por el olvido que provoca el incesante paso del tiempo, con sus tristes consecuencias al borrarlo de la memoria y anular su presente.
Convocados por la Unión de Periodistas de Cuba, los profesionales de los medios de prensa de la provincia Holguín, como en el resto del país, analizan el trabajo de las redacciones y el actuar individual en un proceso, al decir de Ricardo Ronquillo Bello presidente nacional de la organización, “crucial, para acercarnos al modelo de prensa pública, más competitivo, dinámico, creíble, oportuno, que reclama, tanto el modelo de desarrollo socialista cubano, como el empleo de las nuevas tecnológicas de la comunicación y la información.