Con seis décadas de vida y un manantial de aciertos y desaciertos que baña la existencia, desborde el cauce de los vaticinios, nace esta suerte de crónica en la que comparto secretos apuntalados por la experiencia.
Vivimos tiempos difíciles en los que trabajar con amor y apego a la disciplina laboral, el colectivismo y la racionalidad en los gastos es más que una necesidad, la vía expedita hacia el desarrollo en las diferentes esferas de la vida, máxima que exige consagración.