Con la nueva Constitución inicia en el país una etapa de profundos cambios, económicos, políticos, sociales, estructurales, necesarios para respaldar jurídicamente, los propósitos y objetivos de desarrollo a mediano y largo plazo.
La nueva Carta Magna expresa la voluntad martiana del culto a la dignidad plena del hombre, del disfrute de sus derechos y libertades y también de sus responsabilidades. A partir de este día se demanda por todos su conocimiento y cumplimiento, en acto ciudadano, cívico, puesella es una ley viva y práctica.
En el nuevo texto, nacido de la consulta popular, están las aspiraciones más justas de los cubanos de hoy, continuadores del espíritu de hace 150 años en Guáimaro, y depositarios para las generaciones futuras de una nación más próspera y justa.
Todos los puntos de vista fueron escuchados, todos expresamos nuestro criterio. La Constitución se proclamó para todos, independientemente de credo confesional, político o cultural, porque en ella, lo más importante es el reconocimiento de la justicia social, para la vida plena de hombres y mujeres.
El contexto actual es complejo, el gobierno de los Estados Unidos arrecia sus agresiones, y declara como objetivo central de su política contra la nación cubana, provocar mediante el bloqueo una situación de crisis social, que estimule a los cubanos a renunciar a sus ideas de desarrollo socio político.
La nueva carta magna es también expresión de la idea martiana de que los hombres marchan en dos bandos, los que aman y construyen, y los que odian y destruyen.
Con esas realidades la nación cubana se reafirma en su dignidad e independencia.