Hace 59 años estalló en el puerto de la Habana el barco francés La Coubre, que traía un cargamento de armas procedente de Bélgica para reforzar la defensa del país. El mecanismo detonante había sido colocado por oficiales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana en el puerto de embarque, para que accionara durante la descarga de la mercancía.
El plan criminal ocasionó más de un centenar de muertos, entre ellos siete marineros franceses y decenas de heridos, poniendo el enemigo en evidencia la falta de sensibilidad humana que los caracteriza. La Coubre se recuerda en la historia de Cuba como un hecho infame, una ofensa, porque las organizaciones contrarrevolucionarias de Cuba, dentro y fuera querían a toda costa destruir la Revolución.
El objetivo del crimen era sabotear abastecimientos cubanos de armas y municiones de terceros países y así quedar indefensa ante una agresión orquestada por Washington, la cual se materializó finalmente un año después por Bahía de Cochino.
Como respuesta a la agresión, el país inicia las gestiones con otros países a fin de adquirir las armas indispensables para entregar al pueblo, a través de una gran campaña popular que aportó fondos no solo para comprar armas, sino otros recursos como aviones.
En medio de la situación del luto y la tristeza por los caídos, en el sepelio de las víctimas, Fidel lanzó por primera vez la consigna que ha sido divisa permanente de la Revolución en la lucha contra sus enemigos: “¡Patria o Muerte!”
En la Coubre se produjeron dos explosiones, que solo las separaban alrededor de 30 minutos, en las que personas que voluntariamente fueron auxiliar a los heridos salieron afectados en la segunda detonación por ser más fuerte que la primera.
La Coubre se recuerda como sinónimo de terrorismo, es el recuerdo imborrable del horror, la cobardía y la ignominia de una organización que buscaba a toda costa destruir la naciente Revolución Cubana, pero encontró como muchas veces una pequeña Isla con una estirpe de Patria o Muerte.
A 59 años de que Fidel Castro pronunciara por primera vez la consigna Patria o Muerte, esta ha estado presente en todos los discurso de nuestros principales dirigentes, además la frase repercutió como un aviso de los cubanos al imperialismo, donde el líder una vez más sentenció que la Patria os contempla orgullosa, siempre que se defiende hasta vencer o morir.