Protagonistas del futuro
Seguro ha escuchado varias veces las siguientes palabras: “los jóvenes son el futuro de la Revolución”. Le parecerá seguro una frase repetida. Creerá incluso que esa generación que escucha la música alta, canciones con letras a veces groseras y baila desenfrenadamente, no sería capaz de defender la nación si fuese necesario porque ha perdido sus valores.
Si piensa así se equivoca. Cierto que los muchachos gustan de la última moda e imitan ejemplos del reggeatón y el trap, desde el lenguaje hasta el mensaje reflejado en los videos musicales. Pero aún así sienten la muerte de quienes se sacrificaron por la independencia de Cuba.
Hoy no llevan un machete como los mambises en la época de Céspedes, Agramonte y Maceo, o un fusil para defenderla. Tampoco necesitan esconderse para preparar mítines y marchas contra del gobierno, porque viven en un país democrático y no tienen que enfrentarse a una dictadura como la de Batista.
Sin embargo, toman los recursos disponibles para impulsar ideas, y soluciones a problemas, con el propósito de lograr un mayor funcionamiento.
Así lo afirman estudiantes destacados de la Federación Estudiantil de la Enseñanza Media (FEEM) en el municipio holguinero:“Optamos por lograr una mayor participación en cada una de las actividades que hacemos en las escuelas, desde los matutinos para ofrecer algún tipo de información, como en las reuniones con los directivos y profesores, donde informamos las inquietudes que tenemos, incluso en las asambleas contamos con la presencia de miembros del secretariado de la FEEM para que los estudiantes vean que también los dirigentes de la organización se están preocupando y ocupando de lo que sucede en cada base. Es decir, lograr que se identifiquen, que se sientan representados, que tienen voz”.
En los espacios de intercambio los temas que más preocupan están relacionados con la importancia del desarrollo de las asambleas como escenario de debate, la condena al fraude académico y al consumo de drogas, el énfasis en una temprana formación vocacional desde el ingreso en décimo grado para fomentar una preferencia segura hacia la futura profesión, y la formación de valores.
Richard Manuel Rojas Infante, elegido presidente municipal de la FEEM en el municipio afirmó que “los jóvenes tenemos nuestra forma de pensar, nuestros gustos, y que algunos escuchemos al Chacal, a Bad Bunny, no significa que no seamos capaces de cederle el asiento a una mujer embarazada o a un adulto mayor en una guagua.”
“Escuchamos todo tipo de canciones. Sabemos distinguir entre lo malo y lo bueno. Además, si bien somos estudiantes y queremos que nuestra organización funcione, debemos formar valores dentro y fuera de la FEEM, para quitarnos esa idea que se ha generalizado de que la juventud está perdida, porque no es así”.
La juventud no percibe un espacio para el silencio. Las ideas hacen más que eco en un acta que recoge sus opiniones en cada asamblea de base. La creatividad y el optimismo de ser protagonistas de cada proceso por el que transite la organización es parte esencial de ellos. Y es que los jóvenes son así: capaces, fuertes y definitivamente: el futuro de la Revolución.