Secretos compartidos desde la experiencia
Con seis décadas de vida y un manantial de aciertos y desaciertos que baña la existencia, desborde el cauce de los vaticinios, nace esta suerte de crónica en la que comparto secretos apuntalados por la experiencia.
Ahora Bien. Es importante apegarse a la sencillez en todo lo que hacemos, respetar el punto de vista de los demás y no olvidar que si fortalecer el bienestar espiritual queremos, es vital aprender a criticar de frente y elogiar de espalda.
Contribuir a la sinergia grupal favorece la toma de decisiones, el adecuado clima sociopsicológico laboral, aprender de los demás, y vivir entregado a la búsqueda constante de conocimientos, convencido de lo útil que es tener la certeza de la superación constante, son realidades que deben acompañarnos siempre.
Es trascendente, además, beber de los errores cometidos, no permitir que el vértigo lo invada si la trayectoria profesional lo asciende a las alturas porque confirma la sentencia del Héroe Nacional José Martí: “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”.
No busque la felicidad en su entorno, constrúyala día a día desde su personalidad, no abra las puertas de su corazón a los rumores, la hipocresía o la envidia, la mejor forma de lograr no ser atrapado por estos antivalores es a través de ignorar el mal intencionado actuar.
Otra sugerencia. Si no solicita consejos y estos llegan desgranados, reflexione antes de darle o no valores porque al aparecer un problema lo primero es identificarlo y en tal sentido una mirada hacia adentro con profesionalidad es la mejor vía para encontrar las soluciones.
Lo imperfecto no es un defecto ni un error, es reforzar la búsqueda del mejoramiento, arropar el amor por todo lo que hacemos es respetarnos, no dar espacio a la incertidumbre ante la certidumbre de convertir los sueños en realidad.
He aprendido a hacer converger en la vida, amor tras vencer el desamor, la fortuna de un libro que tras su lectura desaparece el infortunio y todo sin dejar que las loas quemen el orgullo de saberse útil, estimulado por los amigos y con más fuerza por los enemigos, esos que invitan a preguntarse una y otra vez ¿cómo puedo disipar sus intenciones?
Con este manantial de aciertos y desaciertos, avivo la crónica llena de ingredientes en los que todos los días pertenecen a febrero, sin otra aspiración que dar aliento al privilegio de caminar junto a la longevidad.
Como punto final me adentro en la envidia, porque es un sentimiento corrosivo, no olvidemos que las personas envidiosas ven en el mal ajeno una fortuna para él. Por eso, un consejo final. Si el brillo profesional o personal de otra persona te ciega o perturba, medita, busca alternativas solucionadoras porque puedes estar afectado por la envidia.