SJ TheDaily - шаблон joomla Форекс

¿Pimpón o la “poesía urbana” de Chocolate?

15 Noviembre 2017
Autor  Grethell Cuenca Durán

Como quien busca aprobación, la madre le dice al niño- ¡cántale pipo lo que aprendiste hoy! ¡Mira esto! -me impone- y todo un recital sale de aquella pequeña pero contaminada boca. ¡Es que estos niños cada día aprenden más y más rápido, no son fáciles, está perdido!, hasta en tono burlesco dice al ver mi cara.

¿Y yo?, debatiéndome como detener lo que al parecer resulta inevitable, si desde la familia se apoya “semejante aprendizaje”.
Los tiempos en que la conocida canción de cuna era la primera respuesta a una petición hecha por los mayores a un niño van quedando atrás, para dar paso a su antítesis afianzada en un mundo donde el “palón divino”, “la suku masuku” y las “4 babys” se propagan como epidemia y se aplauden como símbolo de aceptación mientras las entonan los más pequeños de casa.
Hace poco le escuché a una amiga quejarse porque no había un lugar donde pudiera estar tranquila sin que el reggaetón la molestara; y es que de esta expresión cultural nadie escapa, aunque quiera. Eso le sucede a uno que de alguna manera puede escoger, pero ¿y los más pequeños? Muchos, ni saben lo que repiten.
¿De quién es la responsabilidad? Cuanto pudiera trascender quizás es una arista que pueda abordar de una mejor manera un especialista en el tema, sin embargo compete al periodismo y a esta reportera las consecuencias que en nuestra sociedad ha traído la creciente aceptación de lo que hasta hace unos años constituía una vulgaridad que induce a la violencia, desvaloriza a la mujer y lo peor, que contribuye al deterioro moral de que tanto se habla. Pero, ¿cuántos de nosotros reímos ante el niño que lo canta? ¿Cuántos ignoramos o minimizamos los efectos que pudiera traerle la exposición frecuente a ritmos o canciones obscenas?
No nos corresponde a los adultos dirigir el consumo musical de las nuevas generaciones, reflexiona la psiquiatra holguinera Edeltris Cuenca, sino orientar desde la infancia el acercamiento a una cultura musical que contribuya desde las edades tempranas a la formación de gustos estéticos adecuados.
Incluso hay especialistas que aseguran que el individuo que durante tres horas se exponga a escuchar un mismo tipo de música siempre le quedará algo en el sub-consciente.
La música constituye el estímulo que más eficazmente recibe el ser humano, incide directo en el cerebro para bien o para mal. Imaginen a un adolescente que durante toda su infancia cambió el solecito mañanero por la “poesía urbana” de Chocolate o el que en vez de entretenerse con pimpón hoy repite los pobres estribillos de Yomil y el Dany.
De ninguna manera se trata de hacerle la guerra al reggaetón como género musical, sino a los mensajes que muchos de sus exponentes defienden, contrarios a la sociedad que los cubanos intentamos perfeccionar y erigir, sobre la base de valores, tanto estéticos como sociales.
El tema podría abordarse desde muchas aristas, relacionados con las políticas culturales en Cuba, la responsabilidad de la escuela, la música que la radio y la televisión difunde, ¿quién lo decide?, ¿quién lo dispone?, pero en el punto que nos ocupa hoy, empezar por decidir o al menos influir sabiamente en lo que consumen desde edades tempanas nuestros hijos, constituye un paso no solo prudente sino necesario.

Radio Holguín

Radio Holguín, emisora que transmite en los 96.1 de la FM, desde el Parque Calixto García, en el corazón de la ciudad cubana de los parques.

Búscanos en el díal de tu radio.