Muchos avances logrados durante los últimos años en materia de protección de los derechos de las mujeres están hoy en peligro por las presiones de fundamentalistas religiosos y conservadores, advirtieron expertos de la ONU.
Esto se aprecia, sobre todo, en los intentos de hacer retroceder lo alcanzado en las áreas de salud y derechos sexuales y reproductivos, apuntaron por medio de un comunicado relatores independientes de Naciones Unidas.
Según ese Grupo trabajo sobre discriminación contra mujeres y niñas, hay presiones para que los países de la ONU se retracten de compromisos firmados hace 25 años: esto pone en riesgo las acciones a favor de la igualdad de las mujeres y las relegan a un papel reducido a la familia y la procreación.
Por ello, los expertos pidieron reafirmar tales compromisos esta semana, cuando líderes mundiales se reúnen en Nairobi, Kenya, para celebrar el 25 aniversario de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, que sesionó en El Cairo.
También llamaron a aumentar la voluntad política y las inversiones en salud sexual y reproductiva.
De acuerdo con las cifras que divulgaron, millones de mujeres y niñas en el mundo mueren durante el embarazo y el parto, y no tienen acceso a anticonceptivos o a un aborto seguro.
Precisaron que más de 800 mujeres siguen muriendo cada día por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto.
Actualmente, señalaron los relatores de la ONU, 25 millones de mujeres se someten a abortos inseguros cada año y 214 millones no tienen acceso a anticonceptivos.
En tanto, añadieron, la criminalización del fin del embarazo continúa como una de las manifestaciones “más dañinas de la instrumentalización de los cuerpos y la salud de las mujeres.”
Se pone en riesgo su vida y su salud, y se les priva de la autonomía en la toma de decisiones, subrayaron.
Otra lacra que persiste es el matrimonio infantil, que conlleva embarazos adolescentes y a que las niñas tengan que abandonar la escuela o el mercado laboral, lamentaron.
“Estamos lejos de cumplir las promesas”, dijeron los expertos: si no hay respeto y protección para los derechos de las mujeres, su autonomía y capacidad de decisión sobre sus cuerpos y vidas, no se lograrán los objetivos de desarrollo sostenible sobre igualdad de género ni el empoderamiento de ellas.