Ha terminado el capítulo habanero de la feria del libro. Indudablemente la más intensa fiesta del saber en Cuba, que ahora tomará las carreteras para llegar a múltiples destinos en todas las provincias del país. No es esta la única feria dedicada al libro en el continente, pero me atrevo a afirmar que es la única que se va al encuentro de los lectores.