¡Como quisiera que el escenario que nos convoque fuese distinto! No voy a hacerme la fuerte hoy, aunque debería, porque quisiera que nos convocara la imponente figura de Fidel, en carne y hueso, quisiera que nos convoque en vivo su palabra firme y certera, quisiera que nos convoque nuevamente su mano bondadosa, su mirada piadosa, su incansable trabajar, su espíritu contagioso.