Se llamaba Ernesto Guevara de la Serna. Quienes lo conocieron le decían Che, un amigo de esos que no pedían nada a cambio. Eso sí, intransigente, revolucionario, fiel a la eficiencia, y muy exigente.
Un hombre nuevo cuyo ejemplo quedó inmortalizado en quienes impulsan cada día la Revolución Cubana con sus innovaciones, con su esfuerzo diario de contribuir desde el trabajo, el estudio, la casa, al perfeccionamiento de su empresa, su escuela, su comunidad.
Para rendir homenaje al guerrillero heroico estudiantes y profesores de la escuela primaria “Simón Bolívar” y del seminternado “Dalquis Sánchez” en el municipio cabecera holguinero participaron en el acto por el aniversario 52 de su muerte.
Como es tradicional cada año y en todo el territorio nacional, los pequeños recibieron de manos de sus familiares la pañoleta azul, que representa en ingreso a la organización de pioneros José Martí y los caracteriza como pioneros moncadistas, bajo el juramento de ser como el Che.
Asistieron al acto Ernesto Santiesteban Velázquez y Julio Caballero Terrero, autoridades del Partido en la provincia y el municipio respectivamente, además de dirigentes y miembros de las organizaciones de masas y políticas del territorio.