El 27 de Noviembre de 1871 tiene un significado especial para la juventud cubana, principalmente para los estudiantes. Los hechos ocurridos ese día tuvieron importantes antecedentes que no se pueden evitar al evocar esta fecha.
146 años han transcurrido cuando 8 jóvenes fueron arrestados en su aula universitaria el 25 de noviembre de 1871, acusados injustamente de profanar la tumba del periodista español Don Gonzalo de Castañón, director del periódico “La Voz de Cuba".

Los juzgaron en el Consejo de Guerra el día 26 y las sanciones impuestas no tuvieron mayor repercusión, pero este fallo no fue aceptado por los voluntarios españoles amotinados frente al edificio de la cárcel y los estudiantes fueron procesados una segunda vez donde fueron condenados a muerte.
Esos inescrupulosos elementos no vacilaron enturbiar la vida de aquellos jóvenes entre 16 y 21 años. El 27 de noviembre se cometió ese bochornoso hecho en la explanada de la Punta en la Habana, suceso q hoy es recordado por las nuevas generaciones de cubanos.
Como cada año los miembros de la FEU de la universidad de ciencias medicas en recordación al hecho, realizaron una peregrinación desde el parque el Quijote hasta la Residencia estudiantil donde tuvo lugar un acto político cultural, donde también se rindió homenaje al aniversario 124 de la muerte d Mariana Grajales quien honra con su nombre a la facultad de ciencias medicas y al 1er aniversario de la partida física del comandante Fidel Castro.
El acto estuvo presidido por Mariza Salas, miembro del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba en Holguín, Julio Cesar Estupiñán, miembro de la Asamblea Nacional y presidente provincial del Poder Popular y Nayla Leyva Rodríguez Secretaria del Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas.
Una emotiva escenificación acercó a los presentes a aquel patético crimen, mostrando la forma indignante en que los obligaron a enfrentar la muerte, arrodillados vendados, y con las manos atadas a la espalda.
Con 19 años de edad, Martí pronunció un emocionante discurso en homenaje a los ocho estudiantes de Medicina. Luego se conoció un conmovedor poema titulado A mis hermanos muertos el 27 de noviembre. En uno de sus fragmentos dice:
¡Y más que un mundo más!
Cuando se muere
En brazos de la patria agradecida
La muerte acaba, la prisión se rompe;
Empieza, al fin, con el morir, la vida!