La casa de la maestra Arsenia Martínez construida en la década del 20 en el siglo pasado era sitio de lecciones escolares para infantes de Gibara, ciudad pesquera del Oriente Cubano.
La otrora vivienda familiar se convirtió en un hotel de la marca Encanto, uno de los productos turísticos del grupo Cubanacán. Tiene 12 habitaciones y una terraza con vista al mar.

Clientes de Rusia prefieren este hotel colonial como destino para sus vacaciones de invierno en la temporada alta del turismo en Cuba.

El Arsenita es fiel a ese ambiente intimo de familia: en su bar, restaurante, sala, patio interior y sala de estar decorada con objetos pertenecientes a la familia .

Cuenta la leyenda que quienes visitan la casa se llevan de obsequio la sabiduría para sus vidas.
