Su eternidad duró tanto que el polvo devino estrella. Tres fuentes líricas y un chorro emotivo singular, la poesía de Carilda Oliver Labra es de obligatoria referencia cuando se hable de una poeta, mujer de gran temperamento en su vida, pero sobre todo de una gran revolucionaria dejándolo bien claro cuando en su obra con esos ojos claros que brillan a través de toda la tierra que estará, tal y como pidió, cubana, cubanísima, sobre su tumba.