Su sin igual amor por Cuba lo llevó, en 1892, a convertirse en el Generalísimo de la Revolución.
En un conversatorio efectuado en el Hospital Clínico Quirúrgico “Lucía Íñiguez Landín” de Holguín, profesionales de la salud respaldaron la posición cubana sobre el Programa de Colaboración Más Médicos en Brasil.