Cuentan las historias con la pasión de niños o adolescentes, para ellos no ha pasado el tiempo, sonríen e intercambian miradas con la misma complicidad de aquellos momentos. Si la memoria olvida un detalle, alguien lo rectifica o agrega un dato, entonces te percatas que lo importante no es la historia individual, sino la realizada por muchos cubanos y cubanas, que estos hombres hoy cuentan.