Quienes habitamos entre los ríos Jigüe y Marañón somos cómplices de esta ciudad, al transitar por sus calles largas y rectas, parques o plazas surgidas o restauradas, sentimos todo el amor que un hijo profesa a sus padres.
Traía la esencia de quien nace en una ciudad con las raíces en el son, el arte. La ciudad del piano de Frank Fernández. Habla bajo, despacio y con una sensibilidad por el arte, la cultura del detalle.
El Mural Orígenes con el momento fundacional del Hato de San de Isidoro de Holguín a 474 años aquel 4 de abril. Como escenario natural para jóvenes cantantes del Teatro Lírico. En un balance dramatúrgico perfecto en géneros que mantuvo al público extasiado durante una hora. Con dirección artística de Carlos López.
El boulevard de la ciudad de Holguín creado en el 2008 con el Programa Imagen es hoy un sitio de transformación. El artista holguinero Alexander Hernández asume las obras por el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC).
"Vale más el que limpia la basura que el que la echa..." similar decía una frase que pude leer en estos días en una red social, y creo que no existe mejor criterio para defender el trabajo de esos hombres y mujeres que tienen la difícil tarea de mantener limpia y bella nuestra ciudad, esos que celebran ese 15 de febrero el Día del trabajador de servicios comunales.
Los trabajadores de la Unidad Presupuestada de Servicios Comunales en Holguín se caracterizan por la prestación de servicios a la población. La recogida de desechos sólidos, la limpieza de las calles y las áreas verdes, los servicios de necrología y el mantenimiento y construcción de obras públicas en los consejos populares fueron algunas de las acciones que mantuvo ocupada a esta entidad el pasado año.