Uno de los temas más renovadores en materia de política social que ha impulsado la Revolución, ha sido y lo es, el reconocimiento al papel de la mujer, calificado por Fidel, como una revolución dentro de la revolución.
Históricamente destinada a las funciones reproductivas y al cuidado de la familia y los hijos, la mujer era poca o quizás nunca valorada en sus potenciales para influir y decidir en la vida social del país.