Del lado del amor
José Martí sentenció que los hombres marchan en dos bandos, los que triunfan y fundan, que van del lado del amor, y los que destruyen, que solo llevan odio en su interior y son la minoría, la absoluta minoría y expresan con su conducta la más aguda pobreza intelectual y de pensamiento.
Nuevamente sus adversarios reconocen que marchan en direcciones opuestas y no pueden sustraerse al hecho de reconocerlo y apoyarlo; Harry Truman, Ex Presidente de los Estados Unidos, afirmó en sus memorias publicadas en 1965: "Creo que Fidel Castro es un buen muchacho que parece desear el bien para el pueblo cubano, siendo así que debemos simpatizar con él y ayudarle a hacer lo que sea correcto para su pueblo."
Para la escritora inglesa Celia Sandy, nieta de Winston Churchill, Ex Primer Ministro de Gran Bretaña, "conversar con Fidel Castro es como ir al cielo."
Fidel marcha del lado del amor. Según Frei Betto: "Cree que es posible el cielo en la tierra"; y para La legendaria abuela de la Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini: "Él transmite ternura."
Su vocación humanista y su actuar no permitirían alinearlo en otro bando, ante todo porque ningún historiador o biógrafo podrá alterar su trayectoria histórica.
Su devenir histórico ha estado forzado por el tiempo, siempre actuando para adelantarse a los acontecimientos o promoviendo la acción de otros hombres para acelerar el rumbo de las cosas y cuando los hechos imponen su lógica de desarrollo distinta a lo planificado, ya Fidel ha elaborado las posibles respuestas para hacer coincidir los nuevos escenarios con las intenciones planificadas.
¿Por qué el tiempo imponiendo su actuar?, ¿Por qué no ha podido el tiempo impedir que lo pensado por Fidel se convierta en realidad?
El mismo ha declarado, que no comprende las teorías físicas o filosóficas sobre el tiempo y sus definiciones, será porque no concibe la elaboración de un concepto tan valioso, como categoría abstracta, alejado del hombre y su existencia física, principal actor y autor del momento histórico.
Será, porque en su actuar, ha logrado la simbiosis del humanismo cristiano, el espíritu de sacrificio en beneficios de todos, la capacidad de multiplicar panes y peces enseñando al hombre como hacerlo… desde su existencia… desde su dignidad… desde su ética.
Será, porque en su afán, de que todos los hombres disfruten de la plenitud de su existencia y lo hagan con dignidad, sabe que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.
Será, que como Martiano fervoroso, predica y practica hacer cada día el bien.
Será, que su actuar del lado del amor impone un tiempo diferente al transcurrir de las cosas, y hace prosperar la leyenda de que es capaz de oír crecer la hierba y saber lo que sucede a la vuelta de la esquina.
Sus enemigos, que marchan del lado del odio, se han empeñado en hacerlo desaparecer de las maneras mas insólitas, han dedicado mucho tiempo a tan macabra intención, sin embargo, él aprovechó ese mismo tiempo para demostrar que las fuerzas del mal pueden ser vencidas, que era más fácil y lo será siempre, pensar en la vida, la utilidad de la virtud, y el mejoramiento humano.
Cuando la salud le impidió continuar con el riguroso y extenuante ritmo de trabajo de toda su vida, no se rindió, encontró nuevas campos de batalla y declaró: "Hago por ahora lo que debo hacer, especialmente reflexionar y escribir sobre cuestiones a mi juicio de cierta importancia y trascendencia, tengo mucho material pendiente".
Su fecunda vida, su capacidad para entender que el tiempo se ordena por los hombres en función de su destino, ha cimentado su legendaria imagen de Comandante de los humildes, por los humildes y para los humildes.