Calixto García Íñiguez, en la cúspide de la historia
Este 4 de agosto, hace 180 años nació en la ciudad de Holguín, Calixto Ramón García Iñiguez, el estratega militar que conquistó llanos y montañas, luchador que hizo valer su destreza de atacar y defender plazas fuertes, durante la gesta emancipadora.
Junto a Donato Mármol en la finca Santa Teresa se incorpora, un día después de la Demajagua, en la que su actuar fue preciso y oportuno, dando paso a la toma de Santa Rita, de Jiguaní y de Bayamo. Posteriormente bajo las órdenes del general dominicano Luis Marcano fue ascendido a coronel en noviembre de 1868.
Un año después de su inicio en la guerra, pasó a ser, con el grado de General de Brigada, el segundo jefe de la tropa bajo el mando de Máximo Gómez y al cumplir 33 años recibió las estrellas de Mayor General. El 6 de septiembre de 1874, rodeado por los españoles, intentó suicidarse en San Antonio de Baja. Gravemente herido le capturó el enemigo y le desterró a España, donde sufrió cárcel en Pamplona y Alicante.
Después del Zanjón, marchó a Nueva York y fundó el Comité Revolucionario Cubano para organizar lo que después se conoció como la Guerra Chiquita. Tras varios intentos de fletar una expedición para incorporarse a la manigua, llegó a Cuba en mayo de 1880, cuando la contienda agonizaba. Fue deportado nuevamente a España por las autoridades colonialistas.
El estallido revolucionario del 95 inquieta a Calixto García, sabía que él era, más que útil, necesario en la nueva escalada de los cubanos de lograr la plena independencia. Ahora tenían como estandarte la unidad entre todos y se habían limado los errores de la guerra del 68, por eso hace su entrada a la Isla con la convicción de luchar hasta vencer.
El año 1897 fue el más fructífero para las tropas de Calixto García. El 28 de abril entró triunfante en Bayamo, los españoles ya casi tenían perdida la guerra pero los cubanos no supieron valorar esta situación y se aliaron a las fuerzas que desde E.U.A, les propuso este Gobierno.
La resistencia heroica de Calixto García la puso a prueba cuando estuvo ante la disyuntiva de rendirse o apelar a la guerra de desgaste, esta última fue su decisión, luchar en defensa de la independencia del pueblo cubano.
El ataque a Santiago de Cuba en 1898, enclave militar más importante de Oriente, posibilitó la participación decisiva de las tropas comandadas por él.
En los últimos meses del año 1898, por órdenes expresas de la Asamblea de Representantes de Santa Cruz del Sur, viaja a los Estados Unidos y allí le sorprendió la muerte el 11 de diciembre de ese mismo año.
Sus restos fueron trasladados a La Habana en febrero de 1899, y enterrados en el Cementerio de Colón. En 1980 los holguineros recibieron los restos del Mayor General Calixto García Iñiguez que reposan en el Mausoleo de la Plaza de la Revolución que lleva su propio nombre.
A 180 años de su nacimiento, los holguineros cada 4 de agosto recuerdan a su General de las tres guerras, cuyas virtudes de guerrero están en la cumbre de los que perduran en la historia.