Luis de Feria Garayalde, el General de División
El 25 de junio, hace 184 años, nació el General de División Luis de Feria Garayalde, en los Haticos, Tacajó, en una hacienda propiedad de sus padres Don Francisco Feria y María Vicente Garayalde.
Incansable revolucionario que participó en las tres guerras por la independencia de Cuba, fue uno de los luchadores que se destacó por su estirpe de guerrero en los diferentes enfrentamientos frente al enemigo.
Los Feria entran tempranamente en contacto con la Junta Revolucionaria y conocen los propósitos de Francisco Vicente Aguilera acogiendo con entusiasmo la idea de independizar a Cuba, preparan el ánimo de los futuros combatientes y consiguen armas a precios muy caros.
Al producirse el estallido insurreccional el 10 de octubre, Feria junto a su hermano se incorporan a las fuerzas del General Julio Grave de Peralta en la zona de Holguín.
La acción de este revolucionario no se detiene y en abril de 1869, al enterarse del arribo por la Bahía de Nipe de la expedición de Francisco Javier Cisneros, recluta hombres útiles para ir en apoyo al lugar del desembarco.
En octubre de 1869, es depuesto Julio Grave de Peralta de su cargo, Luis de Feria no hizo objeción alguna, sino que continuó prestando sus servicios a la causa cubana.
Después de este suceso se pone al mando de Calixto García y Antonio Maceo en los ataques a Manzanillo, Bueycito, Palma Alta, Boquerón, Veguitas, Santa Rita.
Cumplió una misión importante en 1874, en la zona de Melones, sitio ubicado cerca del municipio de Rafael Freyre, donde fue derrotado el coronel Esponda.
Estuvo junto a otros combatientes acompañando a Antonio Maceo en la histórica Protesta de Baraguá, en la que desplegó una labor meritoria al lado de las tropas mambisas que no querían paz sin independencia.
En 1878 fue Jefe del Regimiento de Holguín. Cuando el Gobierno Provisional había acordado la capitulación, las fuerzas bajo su mando fueron una de las últimas en hacerlo. La estirpe de mambí la demuestra Luis de Feria, en cada uno de los combates que participó.
Los días 24 y 25 de agosto de 1879, Feria se lanza al campo insurrecto por la zona de Alcalá. Asimismo participó en otras acciones y entre ella presta ayuda con regular número de hombres al Comandante Soria, que operaba en Mayarí.
Feria no pierde el contacto con los jefes y oficiales que habían reunido a sus hombres y por ello al empuñar sus armas por tercera vez fue el hombre que más pronto pudo presentar una fuerza con buena organización, nunca desmayó en su afán por la independencia.
Unos años después de terminada la contienda del 68, el accionar de este revolucionario no se detiene y al constituirse la Comisión Central que colaboraba por la independencia fue elegido comisionado de Tacajó, Alcalá y Jerónimo, junto con Tomás Salazar.
En marcha la invasión hacia occidente, Maceo le dice que llevará la fuerza de vanguardia y, en Mala Noche, fue nombrado para mandar el cuerpo más numeroso y difícil de la columna, la caballería con sus 810 jinetes, en tanto la infantería a cargo del General Quintín Banderas, quedaría integrada por 350 plazas.
Durante el trayecto de la invasión sus huestes con él al frente libraron acciones en Iguará, Calimete, Mal Tiempo, y fue sin lugar a dudas uno de los jefes más distinguidos en las batallas, lo que propició que el 31 de diciembre de 1895 fuera designado Jefe de la Brigada de Sagua (Las Villas).
Por órdenes de Calixto regresa Luis de Feria a Oriente donde desempeñó el cargo de Inspector del Ejército. Aparejado a este cargo se puso a las órdenes del General Calixto García, quién lo hace Jefe de la Primera Brigada Oriental de Holguín. Interviene en acciones victoriosas y se le nombra Jefe de la División de Holguín.
Luis de Feria alcanza por su ejemplaridad y la disposición combativa los grados de General de División. Fue uno de los generales holguineros que participó en las tres guerras para alcanzar la Independencia de Cuba.
Cuando la primera intervención norteamericana en 1902 se le propuso ofrecerle un homenaje y muy indignado respondió: “Mientras una bandera extranjera enarbole en nuestras fortalezas y lugares públicos, no debo”.
Murió el primero de mayo de 1913, su sepelio fue una manifestación de duelo, el acto lo despidió el Coronel Rafael Manduley. Las ideas de este General de División, uno de los primeros que tuvo Holguín, son símbolo de valentía y altruismo para las nuevas generaciones que disfrutan de la libertad que él ayudó a conquistar.