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Jesús Rodríguez Aguilera, en la historia de los mártires holguineros

20 Junio 2019
Autor  Isabel Ríos Rodríguez
Foto: Tomada de Internet

El patriota Jesús Rodríguez Aguilera nació en Holguín el 20 de junio de 1828 en el seno de una familia con buena posición económica, que le permitió alcanzar una instrucción que sin lugar a dudas le sirvió para entender la situación imperante en el siglo XIX en la Cuba colonial.

 

Fue miembro activo de la Logia Masónica “Hijos de la Viuda” a través de la cual conspiró al lado de Belisario Álvarez que la presidía y otros patriotas, entre ellos, Manuel Hernández Perdomo, José Justo Aguilera y Julio Grave de Peralta.

A través del medio en el que interactuaba, fue adquiriendo conciencia de la necesidad de unirse para defender la Patria del colonialismo español, siendo uno de los que trabajó para el levantamiento del 10 de octubre de 1868.

¡Qué paradoja!, se desempeñaba como escribano y la reacción local lo creía tan fiel a España que en los primeros días del alzamiento lo nombraron secretario de la Junta de Defensa y Armamento y en realidad nadie sospechaba que era uno más de los combatientes mambises, por el cargo público que desempeñaba.

Dos días después de que Julio Grave de Peralta se levanta en armas en Guayacán del Naranjo, Jesús Rodríguez se incorpora a la lucha, lo que provocó que a los siete días el Gobierno local iniciara una causa contra él por haber pasado a las filas insurrectas, proceso que culminó en abril de 1871, y fue condenado a la pena de muerte en rebeldía, y como represalia le fueron embargados sus bienes por infidente.

No obstante, esto no melló el accionar de este rebelde, quien por su lealtad a la causa fue consumando proezas y ganando confianza entre los dirigentes del campo insurrecto. Ocupó diferentes cargos, entre los que se destacan el de Intendente y el de Miembro del Comité Revolucionario de Holguín.

 Trece días después del alzamiento en La Demajagua, un grupo de combatientes, entre ellos, Jesús Rodríguez, Joaquín Castellanos, y Amadeo Manuit le comunicaron a Julio Grave de Peralta la disposición de Céspedes de nombrar a Amadeo Manuit General en Jefe de las fuerzas revolucionarias en Holguín.

Al establecerse en Guáimaro en abril de 1869 la Asamblea Constituyente, Jesús Rodríguez fue elegido, al lado de Antonio Alcalá, representante de Oriente.

La labor combativa de Jesús no se detiene; en 1875 integró junto al coronel Modesto Fonseca y al teniente coronel Guillermo Cardet la comisión sediciosa contra el Gobierno de la República en Armas, abogando por reformar el sistema de Gobierno, en especial en el poder ejecutivo. Sin embargo, abandonó la Cámara de Representantes cuando en Lagunas de Varona se exigió la renovación del Cuerpo Legislativo.

Su inconformidad la comparte en una misiva que escribe al coronel Belisario Grave de Peralta, donde le expresa: “Hemos sido víctimas de una política de farsas y embustes al poner nuestra confianza en el general García…”, refiriéndose a Vicente García.

Jesús Rodríguez, al igual que otros insurrectos, sufrieron en carne propia, algunas incongruencias manifestadas en la guerra de 1868, como la falta de unidad, el regionalismo, caudillismo, pero esto no hizo que cambiara su ideología a favor de la libertad de Cuba.  

Unos años después Jesús se traslada para la Habana y pasó a integrar las filas del Partido Autonomista y paulatinamente se fue dando cuenta que su criterio de conseguir la independencia de Cuba por medios pacíficos era un craso error. Muy desilusionado se retiró de la vida política y lejos de su lugar de nacimiento falleció antes del estallido de la Guerra de Independencia de 1895.

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