Entre columnas y vitrales de la casona otrora vivienda del médico español Francisco Pérez Zorrilla, encontré a Dania Micaela Torres Escobar, holguinera de nacimiento. Trabajadora Vanguardia Nacional del Sindicato de la Hotelería y el Turismo en Cuba en 2017.Desde la cocina del Restaurante 1720 en la oriental ciudad de Holguín, crea en el arte culinario.
Ser hija ilustre de Holguín en la Semana de la Cultura del territorio estos días ¿cómo lo recibe?
Estoy muy sorprendida y feliz por la noticia, lo único que he hecho es trabajar durante 40 años de mi vida. Yo amo esta ciudad, mi querido Holguín, la bella Loma de la Cruz. Es un alto orgullo, muy halagada, un compromiso con mis compañeros que tanto me ayudan. Me siento orgullosa de ser hija ilustre de mi amada ciudad.
Hace 12 años que trabajo en el Restaurante de Palmares, en esta mansión colonial venía del Grupo hotelero Islazul. Soy auxiliar general de cocina, la cocina es un arte.
¿Cómo llegas a la vida del médico, Pérez Zorrilla?
A través una amiga que me donó el cuadro con la fotografía de este gran hombre. La he colocado en un lateral del restaurante. La traje con mucho amor. El vivió en esta casa, era muy revolucionario, ayudaba mucho a los pobres, leía sobre José Martí, un médico muy bueno.
Compartes tus saberes con estudiantes de especialidades del turismo…
He podido transmitir mis experiencias en el Complejo Pico Cristal y con la ayuda del Chef Reinaldo me gusta enseñar a los jóvenes cómo elaborar cremas, platos de nuestra cocina cubana, me hace feliz.
¿La familia cómo ve tu trabajo?
La familia siente mi ausencia, estoy más horas aquí que en mi casa. Pero me apoyan, me siento muy feliz en este entorno con mis compañeros. Esta es mi casa, mi mansión como yo le digo, con sus lámparas y columnas coloniales.
Has sido reconocida con otros premios
Sí, fui Vanguardia Provincial en la Salud en el Centro de Rehabilitación de Psiquiatría. Igual reconocimiento en el Sindicato de la Cultura como trabajadora de Tele Cristal por mi labor en recursos humanos. Allí cursé estudios de maquillaje, peluquería y actuación.
En un ameno diálogo, entre los secretos del la crema Bechamel, la Aurora y el Pollo 1720, plato de la casa del la Casona restaurante en las calles Frexes y Miró, me despedí de una hija ilustre de la ciudad de Holguín.