Evocar el pensamiento y la obra del Comandante en Jefe Fidel significa para los cubanos, en particular, recordar, estudiar, vivir los momentos inolvidables de su actuar. Es la posible respuesta a la pregunta del cantor, ¿cómo evocaremos tus hazañas? Y lo hacemos desde el respeto, entre los agradecidos que continúan aprendiendo de su ejemplo.
Esa es la motivación al conversar con un grupo de holguineros que recuerdan anécdotas vividas con Fidel.
Ventura Carballido Pupo, holguinero de estirpe, recuerda que en cierta ocasión participó junto al Comandante en Jefe, Armando Hart y el Comandante del Ejército Rebelde Eddy Suñol Ricardo, en un recorrido por la Sierra Maestra. “Fidel era constante, parecía que el contacto con la serranía lo revitalizaba, recordaba detalles, precisaba fechas, participantes en las acciones combativas, y siempre preocupado por preservar la montaña y a sus habitantes.”
Otro holguinero que atesora ricas anécdotas es Eduardo González, cariñosamente nombrado por amigos y compañeros de trabajo “Miguelón” segundo administrador del central “Urbano Noris” en el año 1970, durante las complejas operaciones de la zafra de los 10 millones.
Eduardo afirma: “más que contar sobre Fidel, hay que aprender de su filosofía de vida, su afán de victoria y su eterna convicción de convertir los reveses en victoria.”
La prestigiosa Dra. Pura Avilés Cruz, cuenta que participó en el Primer Fórum Nacional de Ciencia y Técnica, allí obtuvo premio relevante y fue Fidel quien la premió, y le dijo: “espero, te guste”.
“Gracias a él asistí al 54 Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU, y cumplí una de las misiones más importantes de mi vida, yo era parte del equipo médico que luchaba por la vida de Pérez Quintosa, necesitábamos con extrema urgencia un medicamento, que el bloqueo, como lo hace ahora, no permitía la venta de un medicamento que serviría para salvar la vida de Pérez Quintosa, y Fidel le propuso la tarea de crear una comisión, integrada por religiosos, miembros de la FEEM y de la FEU, un director de hospital y médicos, que en la ciudad de Nueva York, se reunieran con organizaciones no gubernamentales y les entregaran una proclama a la mayor cantidad de personas posible, para poder obtener el medicamento, pero además le pidió personalmente que visitara lugares relacionados con la vida de José Martí, en los Estados Unidos.
Filadelfa Vidal Aguilar, con una destacada trayectoria y revolucionaria, ocupó diversas responsabilidades en la dirección del Partido y el gobierno. Era la Secretaria del Partido Comunista de Cuba en Urbano Noris, en los duros días del azote del ciclón Flora.
Entre sus compañeros había uno de nombre Fidel, con él habitualmente intercambiaba sobre diversos temas y la difícil situación que les ocupaba.
En medio de tan difíciles circunstancias, recibe una llamada telefónica, la persona que llama se identifica como Fidel y le pregunta sobre la situación, ella le responde no vas a saber tu como está esto, deja de bromear; el interlocutor vuelve a insistir, ella da la misma respuesta, ya un poco molesta, entonces le dicen que no es su compañero Fidel el que habla, sino el Comandante en Jefe, el nerviosismo la invadió, se repuso y pudo responder a las preguntas que indagaban sobre los daños del ciclón y como poder ayudar.
Interesantes anécdotas que estos holguineros atesoran en su memoria para mantener a Fidel entre nosotros.