Hace 90 años, la mácula de su sangre quedó en tierra mexicana, yacía Julio Antonio Mella, el joven progresista, el más auténtico líder estudiantil en Cuba, que sin miedo enfrentó la dictadura de Machado, su desaparición física fue el impulso genuino de los jóvenes rebeldes que no dejaron morir a su líder y continuaron la defensa del suelo patrio.