La funcionaria afirmó al diario Granma que no habrá cierre de universidades en la isla aunque sí se dispusieron medidas en apoyo a la estrategia gubernamental para minimizar las afectaciones por la escasez de combustible.
Entre las acciones el Ministerio de Educación Superior priorizó mantener las actividades del complejo científico docente de la Universidad Agraria de La Habana, el Instituto de Ciencia Animal, el Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria y el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas, ubicados en la occidental provincia de Mayabeque.
Asimismo indicó reducir el carácter presencial cuando resulte necesario, adaptar los horarios de clases para aprovechar al máximo la iluminación natural y brindar una atención integral a los becarios nacionales y extranjeros que pernoctan en las residencias estudiantiles, entre otras iniciativas.
Cuba presenta un desabastecimiento temporal de combustible a causa del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos.
Tanto el presidente, Miguel Díaz-Canel, como el canciller, Bruno Rodríguez, denunciaron recientemente que Washington impide la entrada de combustibles a la isla, para intentar provocar un caos social y económico en la nación caribeña que conlleve al derrocamiento de la Revolución cubana.
Para paliar la actual contingencia, las autoridades de La Habana activaron un plan relacionado con el ahorro y para priorizar el consumo de diésel en el transporte público y de carga.
También se decidió disminuir temporalmente la actividad económica de un grupo de producciones, grandes consumidoras del mismo; siempre con el fin de que sean mínimas las afectaciones en el servicio eléctrico nacional.
Las medidas del gobierno cubano ganan cada día mayor respaldo en la población, la más afectada por la agresividad de Estados Unidos.