Sentirse maestro
Alguien puede pensar que ser la maestra de computación en una escuela primaria en Cuba es una tarea fácil, debido a las limitaciones tecnológicas o de conectividad, que enfrenta la sociedad, pero pregúntele a Yudith Huerta Duany, que ha dedicado 14 de sus 34 años a enseñar esa disciplina en el seminternado “Calixto García” de nuestra ciudad.
Ante la afirmación anterior la sonrisa aflora en su rostro, comenta que la realidad es muy diferente, los alumnos a pesar de su corta edad están muy familiarizados con las nuevas tecnologías concebidas para un aprendizaje independiente, rápido, dinámico, diverso y constante. “No pocas veces mis alumnos se presentan con nuevas aplicaciones que me obligan a mantener la auto preparación constante.”
“El reto está en enseñar a los alumnos que el dominio de la computación implica apropiarse de las herramientas, a través de las cuales se pueden adquirir nuevos y variados conocimientos, y no ver esas prestaciones solo como elementos que proporcionan entretenimiento. Súmele que el proceso de informatización de la sociedad avanza, y eso agrega una nueva responsabilidad al proceso docente, preparar a los estudiantes para un contexto muy diferente al de las generaciones anteriores.”
“Hay que inculcar valores éticos, no vale nada un futuro profesional con amplio dominio de las mismas, si su conducta está marcada por la falta de honradez, o peor aún sin un sentido de pertenencia a su patria, nosotros formamos ciudadanos, esa es la responsabilidad principal.”
“Este enfoque permite articular las diferentes asignaturas con la elaboración y empleo en el proceso docente de diversos productos multimedia, como la realizada sobre la vida y obra del Mayor General Calixto García, en la que tuve una participación importante, y que gracias a la labor de la Asociación de Pedagogos se ha podido generalizar.”
“Asumir estos retos es una obra que requiere mucha entrega, es muy estimulante constatar como tus alumnos van superando las dificultades, se apropian de los conocimientos, dominan los objetivos propuestos, entonces ocurre en tu interior algo maravilloso: te sientes maestro.”