La mesa redonda de Cubadebate analizó en una de sus emisiones recientes los retos y maneras de hacer del periodismo económico en nuestro país. El tema no es nuevo, ni privativo del entorno cubano, pues el impacto de las políticas económicas en la vida cotidiana, provoca la necesidad de valorar, analizar, y debatir las consecuencias o beneficios de las mismas.
De este modo nuestros retos parecen no ser diferentes a otros, sin embargo, hay peculiaridades que no podemos disminuir, entre ellas la voluntad política de la equidad y la justicia social, que no pocas veces condiciona la velocidad de los cambios, y, por tanto, el tiempo en el que los resultados esperados se manifiesten en toda su dimensión. No olvidar tampoco la incidencia de factores externos, incluidos los climatológicos.
Los razonamientos anteriores no pueden conducirnos a una posición pasiva, complaciente, todo lo contrario, hay que asumirlo como un entorno difícil y apasionante para ejercer la profesión.
Se sabe que no es una tarea sencilla, y exige, por el dinamismo propio de los fenómenos que se explican, examinan o informan, una alta capacidad de análisis y un grado de especialización, que no se alcanza solo con cursos y eventos, debe “añejarse” el conocimiento, para que genere métodos propios de encadenar resultados y valoraciones.
Y utilizando un término, de la actividad, el encadenamiento productivo, o la formación de cadenas de valor, falta, sin pretender con esta idea barrer la casa propia, una mayor articulación entre el debate académico y su presencia en los medios de prensa. Debate que debe extenderse a los criterios del ciudadano común sobre las medidas que se aplican o proyectan, así como de los resultados obtenidos.
Otro aspecto que debemos desterrar, es atiborrar de cifras y por cientos a las audiencias, haciendo los temas complejos aburridos y desmotivadores, enfoque que puede esconder el vicio del triunfalismo, la voluntariedad y el subjetivismo. Resultado final: pérdida de credibilidad.
La situación anterior impone al periodismo económico la necesidad de viabilizar los diferentes puntos de vista de la manera más objetiva posible, sin obviar las complejidades, sin vulgarismos que minimicen uno u otro punto de vista. Condición que demanda de una información oportuna, ágil, confiable, a partir de una relación fluida con las fuentes y las audiencias.
Son desafíos importantes, en el sector hay capacidad y competencias para lograrlo, el hecho de iniciar el debate sobre ello es la primera condición para lograrlo.
La especialización del periodista en estos temas es una necesidad, y cambiar, al igual que en la economía la velocidad en su tratamiento, hará que sus resultados se parezcan más a la realidad.