Una historia nada sencilla ni complaciente acompaña a la contienda azucarera desarrollada en Holguín durante los últimos años. Diversos factores han conducido a la provincia a ocupar un lugar bastante incómodo a nivel de país, que a todas debe cumplir con los compromisos internacionales.
Por eso y porque Cuba lo necesita Holguín está obligada a hacer una zafra eficiente y cumplir con un plan que supera las 170 mil toneladas de azúcar.
Asegura la delegada del Grupo Azucarero Azcuba en el territorio, Reyna Salermo, que luego de las pruebas realizadas y de un proceso intenso de reparaciones que superó toda expectativa, la provincia está en mejores condiciones que nunca para iniciar la contienda azucarera este 13 de noviembre en el central que más azúcar hace en Holguín, el Cristino Naranjo.
Solo en él, se producirá casi el 20 % de lo comprometido por el país a exportar antes de diciembre.
“A pesar de la situación económico financiera del sector, se ha hecho un esfuerzo extraordinario para alistar los centrales en tiempo para el inicio de esta contienda. Hemos acudido a los recursos ociosos, al apoyo de los demás organismos, con el acompañamiento constante del Partido y el Gobierno para que los recursos que faltaban no perjudicaran el buen alistamiento de los centrales, y hoy los cinco exhiben sus planes de reparaciones por encima del 100 %”.
A este se unirá unos días después el Urbano Noris, y los tres restantes (Fernando de Dios, López Peña, Loynaz Hechavarría) se incorporarán a la contienda en el mes de diciembre.
“Pretendemos adelantar un tanto la zafra en los dos centrales que llevan un ritmo más avanzado con relación a la fecha de arranque que son López Peña y Fernando de Dios, con la idea de que podamos ir con más seguridad a cumplir la zafra chica, que pudieran ser los números que garanticen el cumpliendo de la producción mercantil y los compromisos de producción de azúcar del año. Hace más de 25 años no se arrancaba la zafra tan temprano en la provincia”.
Es Holguín una de las provincias más complicadas por los volúmenes de caña que procesa. Es evidente que el proceso será complejo, pero su buen desarrollo depende de la eficiencia agroindustrial, así lo han planteado las autoridades. Todo el empeño han puesto los trabajadores, por lo que significan en el cumplimiento del plan azucarero de la provincia. El compromiso es hacer una zafra a la altura de la que necesita el país y para ello la calidad ha de ir por delante.