A unir esfuerzos para que las administraciones sean más eficientes, transparentes y cada día más respetadas por el pueblo y los colectivos laborales, instó Gladys Bejerano Portela, vicepresidenta del Consejo de Estado y Contralora General de la República durante las conclusiones de la XII Comprobación Nacional al Control Interno en Holguín, efectuada entre el 1ro de noviembre y el 12 de diciembre últimos.
Son tiempos en los que se impone desterrar los estilos burocráticos de dirección, acompañar todo trabajo con una acción de cambio, y hacer del control un hábito, pues sin él es imposible construir el socialismo, como lo afirmara Ernesto Che Guevara.
Como parte de la comprobación un total de 29 entidades fueron verificadas en Holguín, de ellas 16 de subordinación local y 13 nacional, localizadas en seis municipios de la provincia.
Sobresalieron con resultados positivos el Hospital Pediátrico y la Universidad de Ciencias Médicas, no así la Empresa Integral Agropecuaria, Suministros agropecuarios y Esazucar.
Es de considerable importancia el daño económico causado por el mal uso y tratamiento de los inventarios, tema central de la comprobación, la cual arrojó deficiencias relacionadas además con la contratación económica, las cuentas por cobrar y pagar y el control del combustible, de manera que 14 entidades presentaron fisuras en la implementación del sistema de control interno.
En este sentido, la Contralora General criticó el uso formal de la guía de autocontrol, solo tenida en cuenta muchas veces cuando se acerca la comprobación. Insistió en su “aplicación correcta y coherente, para ganar la principal batalla que libra la sociedad cubana contra la corrupción, las ilegalidades, y el delito… la batalla por la eficiencia económica”.
En el encuentro se reconoció el desempeño de los más de 50 estudiantes de las carreras de Contabilidad y Derecho de las universidades de Holguín y la Minero Metalúrgica de Moa, que participaron en la acción de control.
Bejerano exhortó a tener como guía las palabras orden, disciplina y exigencia, para que no persistan la falta de fiscalización y control económico administrativo, la inobservancia de la aplicación de la legislación vigente, como causas y condiciones que impiden una adecuada administración de los recursos del Estado.